12 de mayo de 2008
Bloqueo

Hace un año tuve una de esas fiebres primaverales que te doblegan durante una tarde, te aíslan del mundo, te rompen.
Cuando desperté, al día siguiente, la fiebre se había disipado como un sueño pero dejó algo en mi interior: una historia.
Esa misma noche comencé a escribir de manera compulsiva y así estuve durante varios meses hasta que, un buen día, la inspiración murió.
Me quedé seco y tuve que dejarlo. Comencé otra novela que ya he terminado y tengo ahora en el cajón, recién hecha, preparada para vagar por los departamentos de lectura de algunas editoriales.
Así pues, la semana pasada volví a retomar la historia concebida aquella noche febril de hace un año, pero no he conseguido escribir ni una sola letra más.
Aquí me he quedado:

“El número doce de la calle Laight era un edificio de piedra roja garabateado de grietas verticales y que rodeaban dos solares con carteles en los que se anunciaba la puesta en marcha de nuevas construcciones. Era una isla de amplios ventanales con moldes blancos, cinco pisos de altura y un cierto aire de desubicación en el tiempo, entre la majestuosidad y la decadencia. Preston llamó al timbre de uno de esos apartamentos y una voz atiplada de hombre masculló una pregunta al otro lado, seguramente con la boca llena de comida o torpeza. Preguntó por Marianne Clarke y el interlocutor terminó de masticar antes de decir:
- Ahora mismo.
Unos segundos después una voz grave de mujer, que también batía la mandíbula y cuya boca albergaba algo más que aire y palabras, le hizo tres o cuatro preguntas que Preston contestó con la misma pereza que se rellena un formulario. Finalmente, tras un par de bocados, se decidió a abrir la puerta. “

Hasta ahí he llegado.

¿Qué dices?
¿Puedes ayudarme?”

Relatos posindustriales.
El nuevo libro de David Barreiro.
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"Un guionista zurdo y fracasado que enjuaga sus penas en un bar de Chicago, la pareja que comparte los silencios en el sofá después de un viejo día en la oficina, un pianista prodigioso que malgasta su vida como crupier en un casino de provincias, una femme fatale que padece dislexia en los momentos de excitación o un detective que llega a Madrid huyendo de su propia novela".


David Barreiro
Periodista