|
Cuenta Stanley Newcourt-Nowodworski en su libro 'La
propaganda negra en la Segunda Guerra Mundial' (editorial
Algaba) cómo la intoxicación informativa
es un viejo y eficaz instrumento bélico. Una
guerra psicológica que viene de lejos, puesto
que hace 2.500 años el pensador chino Sun Tzu,
autor de "El arte de la guerra", ya defendía
la utilidad de las informaciones falsas, las mentiras
necesarias y esa pérfida forma de manipular que
denominaba "la crueldad tranquila".
Una propaganda que Hans Fritzsche, principal comentarista
radiofónico alemán durante la Segunda
Guerra Mundial, tenía la desfachatez de definir
como "el arte de despertar en los demás
los pensamientos y sentimientos que nunca aflorarían
a la superficie sin ese impulso". Fíjense
si sería tosco el tal Fritzsche que a su lado
Goebbels era todo un poeta: "la propaganda es el
arte de escuchar el alma de la gente".
Sergio Rodríguez no tiene nada que ver ni con
Hans Fritzsche ni con Goebbels, desde luego. Ni siquiera
con Stanley Newcourt-Nowodworski. Sergio Rodríguez
es un compañero y amigo que nos cuenta, en su
imprescindible blog El Catalejo, los motivos que hay
para odiar un blog. Por ejemplo el uso aleatorio de
mayúsculas, el abuso de la publicidad, la falta
de actualización o el escribir como si se estuviera
enviando un SMS. Le falta al menos otro motivo importante:
que lo que dice el blog sea verdad. Y que esa verdad
no coincida con la verdad del medio en que está
publicado. Un blog incómodo, para que ustedes
me entiendan.
En los medios de comunicación actuales se valora
sobremanera la libertad de expresión. Me refiero
a hablar de la libertad de expresión, a llenarse
la boca diciendo "libertad de expresión",
a reclamar el respeto por la "sagrada" libertad
de expresión. Fíjense hasta que punto
puede llegar la hipocresía que hemos llegado
a oír esas tres palabras mágicas en boca
de Esperanza Aguirre. ¿Estará desprestigiado
el término "libertad de expresión"?
Por cierto ¿Recuerdan qué es un blog?
Según la Wikipedia, "un sitio web periódicamente
actualizado que recopila cronológicamente textos
o artículos de uno o varios autores, apareciendo
primero el más reciente, donde el autor conserva
siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente".
Actualmente, en un medio de comunicación donde
su opinión no coincidiera con la opinión
del blog jamás eliminarían el blog. O
al menos no lo harían de golpe, castrándolo
a la vieja usanza. "¡Defendemos la libertad
de expresión!", dirían muy ufanos.
Serían mucho más sutiles. Lo quitarían
de los lugares más visibles, lo irían
arrinconando, no actualizarían los comentarios,
probarían suerte con otros blogs para sustituirle…
Puede que incluso, en un alarde de "propaganda
negra", lo utilizasen como muestra de la libertad
que se respira en ese medio.
El escritor inglés Aldous Huxley escribe en
'Un mundo feliz': "el mayor de los triunfos de
la propaganda se ha conseguido, no haciendo algo, sino
absteniéndose de hacerlo". Es decir, ocultar
en lugar de censurar. Confinar en lugar de mutilar.
Menospreciar en lugar de silenciar.
Hasta pronto.
|