Madrid, miércoles 21 de junio de 2006

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Los diez de la temporada (para bien o para mal)


A TVE le crecen los enanos, pero no las audiencias

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-Andrés Montes (Mundial de Fútbol; la Sexta): No conocía yo a este comentarista que, me dicen, procede del mundo del baloncesto. La primera vez que lo oí en el Mundial creí que venía del mundo de la tasca, lo juro. Te lo imaginas con la cerveza en la mano y acompañando cada frase con un golpe en el hombro del compañero de al lado. Al final, si le coges el punto, tiene su gracia.
-El show de Cándido (la Sexta): Más que por entretenido, el programa destacaba por romper un tabú más en televisión. Era una mezcla de cámara oculta y de telerrealidad en la que un chico entraba a concursar en una especie de Gran Hermano sin saber que todos los concursantes eran actores: el macarra, el graciosillo, el gay, el pelma… Al final, se descubre el pastel y el tal Cándido –que obviamente no se llama Cándido- se descojona de la bromita. ¿Por qué? Porque se lleva él el dinero del premio. Lo hace Telecinco y capan a Vasile…
-Alfredo Urdaci (Channel número 4; Cuatro y El show de Flo; la Sexta): Atención, amigos, a la frase de mister ce-ce-o-o en El club de la comedia para famosos que se ha emitido en la Sexta: Tanto tiempo dedicándome a los informativos porque creía que tenía cierta credibilidad y resulta que lo mío es la comedia. El reciclaje es el arte de los triunfadores, y Urdaci su profeta. Me recuerda a aquel personaje que se inventó Woody Allen en Zelig, falso documental que recreaba la vida de un camaleón humano, de un ser capaz de todo con tal de agradar al entorno. Pellizcos de monja había que darse al verlo disfrazado de kaleborrokero con pendiente y camiseta del no a la guerra para interpretar a su supuesto hermano gemelo en Channel número 4. ¿Sentido del humor? ¿Descaro? ¿Próximo portavoz del PSOE? Qué tiempos…
-Cobertura de la agonía y muerte de Rocío Jurado: Perfecto anti-manual para las clases de Deontología profesional en las facultades de periodismo. Algunos programas parecían ya más bien de humor macabro. Inmediatamente después de proclamar a los cuatro vientos el respeto con el que su programa estaba tratando a la familia de Rocío Jurado, un presentador anunció la emisión en exclusiva, gracias a un lector de labios, de las frases pronunciadas por Ortega Cano durante la capilla ardiente. Si no la llegan a respetar incendian el ataúd…
-El loco de la colina (TVE): Vale, eso no es entrevistar. De acuerdo, recurre a la risa floja cuando no sabe por donde salir. Que sí, que el personaje que se ha creado ya está pasaíllo de rosca. Pero, ¿qué queréis que os diga? Doy la mitad de mis deuvedés por una cuarta parte de su carisma, de su presencia en pantalla y de su capacidad para transformar un texto lleno de tópicos pseudo-nihilistas en un discurso creíble.
-House (Cuatro): Un personaje que, si te lo encuentras por la calle, le das dos hostias pero que si te lo presentan en una película o en una serie de televisión, te da por decir que cómo mola y que qué vida más dura debe de haber tenido. Paradojas de la psicología humana aparte, claro que sí: House mola.
-Mujeres desesperadas (TVE): Esto sí que es una paradoja. La serie que triunfa en todo el mundo llega a España y se estrella. Televisión Española la ha maltratado cambiándola de horario a cada semana, es cierto. Pero de emitirla Telecinco, por poner un ejemplo, estoy convencido de que la serie habría superado el 20% de audiencia. Es el primer culebrón norteamericano con humor que recuerdo. Caso Lewinsky aparte…
-Informativos: No es muy normal hablar de los redactores. Aunque sólo sea por corporativismo, cito a algunos de los que más he admirado esta temporada: Rosa María Artal, Rosa Molló y Carlos del Amor en TVE; Antonio Valverde, Marta Etxebarría, Edurne Arbeloa y Agustín Pérez en Cuatro; y Pilar Bernal, Ruth Méndez, Noelia Camacho y Rosa Lerchundi en Telecinco. Algunos son amigos míos –como poco- pero la cercanía en este caso no impide la perspectiva. Todos ellos tienen estilo y algo mucho más importante, un regalo de los dioses: Entusiasmo.
-Camera café (Telecinco): Un único plano, fijo además, decorado parco, un plantel de actores desconocidos en su mayor parte… Ésta ha sido la apuesta más arriesgada de Telecinco esta temporada, la única más bien. Avalada por el éxito del formato en otros países, la Camera café española ha superado, al menos, a la francesa, que es la que conozco.
-Noche Hache: En el programa de Fuentes, Eva Hache no me hacía demasiada gracia con sus expresiones en spanglish. Pero, como maestra de ceremonias, la chica no tiene precio. Su naturalidad salva muchas veces la torpeza y la sosería de algunos colaboradores, que parecen sacados de un casting para registradores de la propiedad.

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