UN ESPECIAL DE

FALLECE EDUARDO HARO TECGLEN
Efe, 19 de octubre de 2005

El escritor y articulista Eduardo Haro Tecglen, fallecido esta madrugada a los 81 años en una clínica madrileña, se definió a sí mismo como un periodista "raro, enamoradizo y republicano" y ante todo "rojo".

Conocido por sus artículos en el diario El País y sus críticas teatrales, Haro Tecglen, nacido en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón el 30 de junio de 1924, era diplomado por la Escuela Oficial de Periodismo desde 1943.

A los 14 años, quizá influido por su padre, Eduardo Haro, subdirector de La Libertad, comenzó a ejercer la profesión en la sección de deportes del diario Informaciones, donde permaneció hasta 1945.

Mientras cumplía el servicio militar en Tetuán, en 1946, dirigió la emisora de onda corta local, fue corresponsal de la Agencia Efe y redactor jefe del Diario de Africa.

Más tarde fue redactor jefe, crítico literario y corresponsal en París de Informaciones entre los años 1957 y 1960, y este último año comenzó a colaborar con El Correo Español-El Pueblo Vasco, también en la capital francesa. A lo largo de su trayectoria profesional, tiempo durante el que ha firmado con los seudónimos de Pozuelo, Juan Aldebarán y Pablo Berbén, ha trabajado para Marca y Tajo; fue director de El Sol de España (Málaga) y del diario España de Tánger, en 1967, y subdirector de la revista Triunfo entre 1968-1980. En 1974 fue nombrado director de Tiempo de Historia, cargo en el que permaneció hasta 1978. También colaboró en Testimonio en 1975 y dirigió el semanario de emigrantes españoles en Europa, llamado España-París.

A principios de 1983 asumió la dirección de Radio Exterior de España, cargo del que dimitió a los dos meses, después de haber realizado un organigrama y diseñado un plan de programas para esta emisora, y desde 1978 era crítico de teatro, columnista y editorialista de El País.

Entre los galardones con los que contaba, figuran el Premio de Periodismo Derechos Humanos, concedido por la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) en noviembre de 1991; el 22 de enero de 1992 recibió el premio Javier Bueno de la Asociación de la Prensa de Madrid a la mejor labor especializada de toda una vida profesional"; en 1992 fue distinguido con el IX Premio de Periodismo Francisco Cerecedo, que otorga la Asociación de Periodistas Europeos, y en 1998 obtuvo el "Andrés Ferret".

Es autor de "Diccionario Político", editado en abril de 1995, año en el que inició su colaboración en el informativo de Radio Nacional "El Ojo Crítico", comentando cada lunes diversos aspectos de la actualidad cultural.

Como escritor centró su obra en el ensayo, con títulos como "Biografía de Mao Tse Tung" (1970), "La sociedad de consumo" (1973), "¡Qué estafa!: memorias y notas de un tiempo difícil" (1993) o "La guerra de Nueva York" (2001).

El 12 de abril de 1996, presentó sus memorias bajo el título de "El niño republicano", y un año más tarde el libro "Cien Días", recopilación de artículos publicados en El País. Ya en 1998 escribió la segunda parte de sus memorias, "Hijo del Siglo".

El 28 de junio de 2004, dos días antes de la celebración de su 80 cumpleaños, el periodista y escritor fue protagonista de un homenaje en el Círculo de Bellas Artes, donde recibió la "Medalla de Oro", el más alto galardón de la Institución, por representar "esa voz crítica y molesta imprescindible en
nuestra sociedad", según expresó el presidente del Círculo de Bellas Artes, Juan Miguel Hernández de León.

Haro Tecglen se definió como "raro, enamoradizo y republicano" y, ante todo, "rojo", durante la conversación que mantuvo con Iñaki Gabilondo, presentador del acto, que lo consideró como "referencia de libertad e independencia" y como "hombre necesario" en nuestro país.

Eduardo Haro Tecglen, que el pasado lunes sufrió una parada cardiaca en un restaurante y fue ingresado en estado de coma en el Hospital Clínico de Madrid, estaba divorciado y era padre de seis hijos, tres de ellos ya fallecidos.


MUERE HARO TECGLEN
Colpisa, 19 de octubre de 2005

El periodista Eduardo Haro Tecglen falleció a las 3:30 horas de este miércoles en el Hospital Clínico de Madrid, después de permanecer en coma desde el pasado lunes. Haro Tecglen, de 81 años, sufrió una parada cardio-respiratoria al abandonar el restaurante madrileño en el que almorzaba, y donde ya se había desvanecido unos minutos antes. Por expreso deseo del fallecido, no habrá ningún acto fúnebre, ya que su cuerpo será donado a la ciencia.

"Ni un solo día de su vida ha dejado de escribir, de decir lo que pensaba, de denunciar la injusticia, de mostrar el otro lado del espejo o de levantar la alfombra para ver que se escondía debajo", aseguraba el mismo lunes su esposa, Concha Barral, en el 'blog' que el periodista mantenía en internet. Barral, que reconocía que la recuperación de su marido era "improbable", lamentaba no haberse despedido de él, "aunque -añade- no creo que hubiera podido, estoy demasiado acostumbrada a decirle siempre hasta luego". Cientos de mensajes se acumularon en esta página web desde el pasado lunes, enviados por defensores y detractores. La mayoría eran luctuosos, de esperanza, de ánimo para la familia o de admiración, aunque tampoco faltaron palabras agrias hacia una figura que no dejaba indiferente a nadie.

Nacido en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón en 1924, Eduardo Haro Tecglen comenzó su carrera periodística como colaborador del diario 'Informaciones' en 1939, y destacó especialmente como crítico teatral. Corresponsal para varios medios en Tetuán y París, trabajó también en 'El Correo', la agencia EFE, 'Marca', 'Triunfo' o 'Testimonio', antes de ingresar en 'El País', en 1978. Como escritor, levantó una gran polvareda en 1996 con sus memorias, tituladas 'El niño republicano', que le valieron críticas de ciertos sectores de la prensa, que le echaron en cara su pasado ligado al régimen. En particular, le recordaron su oda a José Antonio, 'Dies irae', que él justificó diciendo que "tenía que comer".



ADIÓS A HARO TECGLEN
Europa Press, 19 de octubre de 2005

El periodista Eduardo Haro Tecglen, de 81 años de edad, falleció esta madrugada en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, donde permaneció ingresado desde el lunes pasado en estado de coma tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, informó a Europa Press una portavoz del centro médico. Haro Tecglen murió a las 3:30 horas por una "arritmia cardiaca severa irreversible", precisó la portavoz. A esta hora, su cuerpo sin vida reposa en el tanatorio del hospital.

El periodista se encontraba comiendo en un restaurante del centro de la capital cuando sufrió el lunes una parada cardíaca, según informaron a Europa Press sus compañeros del diario 'El Pais'. Inmediatamente, fue atendido por sanitarios del Samur-Protección Civil que acudieron al lugar tras recibir una llamada alertando de lo sucedido.

Los facultativos lograron revertir la parada cardíaca y le trasladaron al Hospital Clínico de Madrid, donde ingresó en estado de coma. Actualmente Tecglen, de 81 años, escribe diariamente una columna para el diario 'El Pais'. Como periodista, ha trabajado en periódicos como 'Informaciones', 'Sol de España y semanarios como 'Sábado Gráfico', 'Triunfo' y 'Hermano Lobo'. Además, en su faceta de escritos figuran, entre otras obras, 'Diccionario político', 'El niño republicano', 'El Refugio', 'Arde Madrid' o 'Ser de izquierdas'.


MUERE EN MADRID EL PERIODISTA Y CRÍTICO TEATRAL EDUARDO HARO TECGLEN
ABC, 20 de octubre de 2005

El columnista y crítico teatral Eduardo Haro Tecglen murió en la madrugada de ayer en Madrid. El lunes a mediodía sufrió una parada cardiorespiratoria; después de que los efectivos del Samur le reanimaran, fue trasladado al Hospital Clínico, donde ingresó en coma. Tenía 81 años, y llevaba más de 60 dedicado al periodismo.

Conocido por ser una de las últimas voces de la izquierda radical española, ferozmente antiliberal y republicano confeso, Haro Tecglen destilaba sus críticas políticas en los últimos años desde una columna de la sección de televisión en el diario «El País», que convirtió en pasarela de sus pasiones ideológicas, y desde la que protagonizó sonadas polémicas periodísticas. Una de las más largas fue la que mantuvo con su coetáneo el también escritor y columnista de ABC Jaime Campmany, fallecido en junio. Ambos escritores, desde posiciones absolutamente opuestas, mantuvieron la polémica durante años, entreverando puyas y estocadas con algún destello de respeto profesional por el adversario.

Más bronco fue el debate que Haro sostuvo recientemente con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la que acusó de «cristianofascista». Aguirre respondió exhumando un artículo laudatorio -al límite de la hagiografía- hacia Franco y José Antonio Primo de Rivera, publicado el 20 de noviembre de 1944 por Haro Tecglen. El columnista acabó entonces excusándose en que «los fascistas me obligaban a escribir», y seguía: «soy un rojo, acostumbrado unas veces al disfraz, otras a la clandestinidad, algunas a esta tranquila expresión: qué tontería, la vida, qué risa puede dar. A condición de seguir adelante».

A lo largo de su dilatada trayectoria, Haro ejerció como crítico teatral y memorialista («El niño republicano»), así como inspirador e ideólogo de la revista «Triunfo», célebre y combativa publicación de oposición al franquismo, donde el periodista fallecido desempeñó una larga e intensa trayectoria de analista político, siempre desde una perspectiva profundamente impregnada por sus convicciones izquierdistas y republicanas.

Haro Tecglen había nacido en Pozuelo de Alarcón (Madrid) el 30 de junio de 1924. Tras pasar por la Escuela Oficial de Periodismo en 1943, comenzó a trabajar en el diario «Informaciones»; primero en Deportes y luego como redactor, redactor jefe, crítico literario y corresponsal en París. Más tarde trabajó y colaboró con medios como «El Correo Español-El Pueblo Vasco», «Marca», «Tajo», «El sol de España» o «España» de Tánger. En 1978 comenzó su relación con «El País», donde fue editorialista, columnista y crítico de teatro.


MUERE EL ESCRITOR Y PERIODISTA EDUARDO HARO TECGLEN
La Vanguardia, 20 de octubre de 2005

Eduardo Haro Tecglen falleció ayer a los 81 años tras haber sufrido una parada cardiaca el pasado lunes que lo mantuvo dos días en coma irreversible. Comía en un restaurante de la calle Ballesta tras haber dejado escrito su artículo diario para El País cuando le falló el corazón. El final se intuía y su mujer, Concha Barral, narró el martes en el blog de su marido cómo sucedió. Explicaba también que "ni un solo día de su vida ha dejado de escribir, de decir lo que pensaba, de denunciar la alfombra para ver qué se escondía debajo" y acababa el texto con un "Hasta luego, Eduardo". El periodista, según se informa en el citado blog,expresó su deseo de que cuando falleciera no se celebrara ninguna ceremonia y ha donado sus restos a la ciencia.

Haro Tecglen se definió como "raro, enamoradizo, republicano y, ante todo, rojo" en un homenaje que recibió con motivo de su 80 cumpleaños. Nacido en Pozuelo de Alarcón en 1924, muy pronto se acercó a los periódicos, favorecido por el hecho de que su padre también era periodista. A los 14 años empezó a colaborar en la sección de deportes del diario Informaciones.Tras pasar por diversos rotativos, en 1964 entró como redactor de la revista Triunfo,en la que fue subdirector entre los años 68 y 80 y en la que, junto a Manuel Vázquez Montalbán, llenaba media revista con sus seudónimos. Haro utilizó los de Pozuelo, Juan Aldebarán y Pablo Berbén, entre otros. El "rojo republicano" logró que la publicación se convirtiera en referente de los sectores progresistas del país. Asimismo, colaboró con las publicaciones que nacieron en aquella época, como fue Hermano Lobo.

Apasionado por la historia, dirigió Tiempo de Historia.Incluso fue, durante dos meses, director de Radio Exterior de España de Radio Nacional.

Con la aparición de El País,ya con la democracia, ejerció de crítico de teatro, columnista y editorialista y colaboraba en los programas de la cadena Ser A vivir que son dos días y La ventana.

También ejerció como escritor, y en 1996 presentó el primer tomo de sus memorias, tituladas El niño republicano,al que siguió el Hijo del siglo y Ser de izquierdas.

Practicó el ensayo con títulos como Biografía de Mao Tse Tung,La sociedad de consumo, Qué estafa: memorias y notas de un tiempo difícil o La guerra de Nueva York, éste publicado en el 2001.

Iñaki Gabilondo, en el homenaje que ofrecieron a Haro Tecglen al cumplir ochenta años, lo definió como "referencia de libertad e independencia" y lo calificó como "hombre necesario en nuestro país"