UN ESPECIAL DE
MANUEL MARLASCA y LUIS RENDUELES
"La mujeres asesinas son tan chapuceras como los hombres"

Los periodistas Manuel Marlasca y Luis Rendueles, que ya cosecharon un gran éxito con 'Así son, así matan'(2002), regresan ahora con 'Mujeres letales' (Temas de Hoy). Un libro de investigación que repasa los crímenes más importantes en España perpetrados por mujeres. Sincolumna.com se acerca a los dos autores del libro, quienes desvelan algunas claves del libro y sus opiniones sobre la situación que atraviesa el periodismo de sucesos en España.


1. ¿Qué os ha llevado a investigar sobre las mujeres asesinas?
Al escribir nuestro primer libro, Así son, así matan, recogimos dos casos de mujeres acusadas de crímenes: las niñas de Cadiz, Iria y Raquel, que mataron a una compañera de instituto, y Laura, la esposa de Rodríguez Menéndez, condenada por encargar matarle. Nos pareció interesante retratar cómo la mujer se ha venido incorporando a ambos lados del mundo del crimen, igual que lo hizo al del periodismo, la judicatura, la minería... Con la intención de hacer ese mosaico nace Mujeres letales, que recoge mujeres asesinas, confidentes, policías, guardias civiles y esposas de asesinos.

Tratamos de hacer un libro fiel a la verdad, responsable y honesto
2. ¿Os ha causado algún tipo de problema el centraros sólo en ellas?
Ninguno. Siempre pensamos al escribir, tanto nuestros reportajes en Interviú como en el libro, que debemos hacerlo como si el primer lector fuera el familiar de la víctima o de la asesina. Así que tratamos de hacer un libro fiel a la verdad, responsable y honesto. No hay hipótesis ni nos inventamos diálogos. Son hechos, eso sí, escritos con la pretensión de que resulten interesantes.

3. ¿Cuánto hay de realidad y cuánto de ficcion en este libro?
Cien por cien realidad y cero por ciento ficción. Por el sentido de la responsabilidad que decíamos antes. Todo el libro está construido con declaraciones juradas de asesinos, sus diarios, sus cartas, los informes de los psiquiatras, las declaraciones de las familias de las víctimas, la policía científica, los forenses. Y, como los tiempos cambian y el crimen también, incluso los mensajes a los teléfonos móviles de los asesinos y sus víctimas.

4. ¿Qué crimen es el que más os ha impactado?
Quizá dos. Francisca González, la madre de Murcia que estranguló a sus dos hijos, de 6 y 4 años con el cable del cargador de su teléfono móvil para vengarse de la infidelidad y los devaneos de su marido. Y también Isabel Marcos, una mujer gallega acusada de matar a su amiga Vanessa para robarle su bebé de cuatro meses.

5. ¿Qué novedades incluye el libro con respecto a lo publicado en los medios de comunicación?
En cada capítulo hay detalles inéditos. Por ejemplo, se incluye lo que Noelia de Mingo, la doctora de la Fundación Jiménez Díaz, escribió a petición de sus médicos, sobre su triple asesinato. También, la carta desde prisión de Ana Gema García, condenada por matar a su vecina Ana Elena Lorente en Alora (Malaga). El diario de Vanesa, la víctima de Isabel Marcos, toda la historia de Laura, la monitora de aerobic que sedujo al vigilante de casa de Esther Koplowitz para que dejara entrar a los atracadores...Y son absolutamente inéditos los relatos sobre la vida y los crímenes investigados por la primera jefa de un grupo de homicidios de la policía española y una joven guardia miembro de un grupo de elite.

DESMORONANDO TÓPICOS

En España los sucesos parecen una versión negra del corazón
6. ¿Habéis encontrado alguna conducta común en estas mujeres?
Las mujeres que matan (entre seis y ocho de cada cien casos en España) suelen presentar trastornos mentales o psicológicos. Todas tienen historias y biografías desgraciadas y, en general, son mujeres casadas con gravísimos problemas con sus maridos.

7. ¿Qué tópicos habéis desmoronado con vuestras investigaciones?
Algunos. El primero, que la mujer mata mejor, más sibilinamente que el hombre. Es falso. Las mujeres asesinas son tan chapuceras como los hombres. Un ejemplo, Margarita Jimeno encargó el crimen de su marido a dos chicos. Fijaron una noche y ella debía abrirles la puerta, pero se quedó dormida. Segundo, que la mujer necesita a hombres para matar. Hay casos en el libro que hablan por sí solos. Tercero, que las mujeres prefieren usar el veneno. En realidad, utilizan toda clase de armas, desde un cuchillo hasta drogas pasando por el cable o sus manos. Sí resulta menos frecuente, casi insólito, que una mujer use un arma de fuego para cometer un crimen. Y cuarto tópico, que las madres no hacen daño a sus hijos ni son tan crueles como otras personas que no han pasado por esa experiencia tan gratificante. En el libro se recogen al menos cuatro casos de madres asesinas de sus maridos, de sus hijos y de ancianas.

8. ¿Pretendéis teorizar acerca de estos comportamientos o simplemente ahondar en casos ya conocidos?
No nos interesa teorizar sobre nada. No somos tertulianos y tratamos de escribir sólo de lo que sabemos, aunque nunca conozcamos toda la verdad. La idea del libro es que el periodismo de sucesos, hoy casi devorado por las prácticas televisivas, va demasiado rápido y se construye con declaraciones de un vecino que pasaba por allí o el dueño de un bar en el que el asesino se supone que tomó un día un café. En Interviu tenemos la suerte de poder trabajar más en profundidad y en el libro ya ha sido un lujazo podernos leer más de 20.000 folios de documentación oficial con cientos de entrevistas.

9. ¿Dónde está el límite para investigar y no caer en el morbo?
El límite es, primero, la verdad. Es decir, no publicar hipótesis -la mayoría absurdas, basadas en medias verdades. No decir que un niño pudo ser asesinado, por ejemplo, si no hay algo concluyente que lo indique. Luego, no añadir más daño sobre las víctimas y sus familias. Por ejemplo, si nos enteramos de que una chica víctima de una violación era infiel a su novio. Eso no debe hacerse público (salvo que sea el novio o el amante el criminal) Porque ensucia la memoria de la chica y, dados los resquicios machistas en la sociedad, podría hacer pensar a algunas personas, mira, vaya como era...En general, las investigaciones sobre crímenes repasan con lupa e infrarrojos toda la vida de la víctima y su gente. Y todas las familias tienen sus trapos sucios y sus pequeñas miserias. Nosotros pensamos que, salvo que sirvan para explicar muy claramente el crimen, no hay por qué hacerlas públicas.

PERIODISMO DE SUCESOS


10. ¿Cuáles son las fuentes más relevantes en el periodismo de sucesos?
De todo un poco. Obviamente, familias de víctimas y de los asesinos, también policías, guardias civiles, secretarios de juzgado, fiscales, jueces, psicólogos, psiquiatras...

11. La relación con la policía, guardia civil... es importante en este tipo de trabajos. ¿Qué tipo de informaciones resultan más difíciles de conseguir?
Las que están en marcha. Ahí entra la confianza y la responsabilidad del periodista. Por ejemplo, si nos enteramos de una investigación importante y que se está a punto de detener al presunto autor de un crimen. Obviamente, publicarlo sería un éxito pero una enorme irresponsabilidad. Además, no podríamos seguir trabajando en esto.

No somos tertulianos y tratamos de escribir sólo de lo que sabemos
12. ¿Es determinante el testimonio de los testigos presenciales para resolver un caso?
Casi nunca. Los testigos suelen quedar muy impresionados por lo que han visto u oido. Y sus declaraciones o reconocimientos son poco definitivos. En tiempos de la ciencia forense, lo más definitivo para resolver un caso son huellas, ya sean dactilares o genéticas. El presunto asesino de la baraja, por ejemplo, tendría muchas más opciones de salir absuelto en el próximo juicio si la policía no hubiera encontrado un casquillo de bala en un jarrón de su casa. Lo mismo ocurriría con Tony King si su ADN no hubiera quedado en la colilla de un cigarrillo encontrado junto al lugar donde fue asesinada Rocío Wanninkhof.

13. "El Caso" fue en España la cabecera que popularizó el periodismo de sucesos. ¿A qué creéis que se debe la ausencia de prensa especializada?
La televisión devora casi todos los sucesos y los exprime de una forma casi absoluta. Elvira Lindo nos decía -está en el prólogo del libro- que en la prensa anglosajona seria (New Yorker, por ejemplo), los sucesos tienen un espacio enorme y digno, con relatos de mucha calidad. En España los sucesos parecen una especie de versión negra del corazón y se les trata casi igual que a un invitado de un programa rosa. No podemos quejarnos porque somos unos privilegiados. Interviu tiene una buena tradición de periodismo de sucesos y ha habido aquí gente mucho antes que nosotros que dejó escuela, como Pedro Costa (luego director y productor de cine). Aquí estamos refugiados y podemos escribir muy a gusto y casi casi con cierta calma comparado con otros lugares.

14. ¿Por qué los sucesos tienen hoy menos peso que la crónica rosa?
Suponemos que porque todo ese tipo de programas da mucho dinero. Tienen mucho éxito de público. Y quizá porque quede algun reparo a hacer show con los crímenes, aunque, sinceramente, lo dudamos.

+ Encuentro digital: Manuel Marlasca y Luis Rendueles (www.elmundo.es)