Aunque desbarra en los últimos párrafos, el perfil inicial sobre los concejales
de culturas tiene tanta ironía y mala leche que merece un premio. Aunque sea el
nuestro.
EXCEPTUADOS algunos concejales de Cultura de ciertos pueblos, no he conocido a
nadie que esté contentísimo con el dinero que gana. Si éstos están satisfechos
no es porque ganen mucho, sino porque ganan más que en sus anteriores empleos,
cuando aún no tenían acceso ni al Ayuntamiento ni a la cultura. Salvo los componentes
de ese eventual gremio, casi nadie está satisfecho con lo que cobra.
Por
eso es justo reconocer que se esfuerzan. Unos tienen la original ocurrencia de
organizar un curso sobre la Generación del 27 y otros promueven concursos de recitadores
en cuclillas. La verdad es que desde siempre, pero sobre todo desde la llegada
del euro, los sueldos son cortos y los sueldazos son más que suficientes. No es
un fenómeno exclusivo, ya que también se da en los países de nuestro opulento
entorno, pero la conciencia del excesivo desnivel está originando una reacción.
Los directivos de Volkswagen se han sumado a la plantilla en la congelación de
sus salarios hasta finales del 2006 y la bella alcaldesa de Jerez, María José
García Pelayo, ha reiterado que se bajará el sueldo.
La verdad es
que no estábamos acostumbrados a estas cosas. Lo tradicional había venido siendo
que los altos cargos de cualquier empresa se reunieran para tratar de sus emolumentos
y acordaran aumentárselos.
Después de arduas discusiones, en las que no
se escuchaba una voz más alta que otra, se llegaba siempre a una coincidencia
de criterios: todos ganaban poco en consonancia con sus méritos. Lo único que
podían hacer ante ese desequilibrio era hacerse justicia. El reconocimiento de
sus valores no dejaba de ser un ejemplo, aunque no pudiese ser seguido. Así lo
han hecho los componentes del equipo de Gobierno de Ronda, que al mes de su incorporación
se han aprobado, qué digo aprobado, se han dado sobresaliente a una subida del
cincuenta y tantos por ciento. Eso es lo lógico. Cuando en algunos sitios se acuerda
una bajada es que hay algún malentendido. Urge aclararlo.