España, lunes 13 de diciembre
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| La realidad y el amor |
Por ALEJANDRO GÁNDARA
Blanco y Negro Cultural, 18 de diciembre de 2004 |
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Es
la mejor columna de la semana porque... | |
Una muy buena reflexión sobre el columnismo. | Opina
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Desde hace dos o tres columnas estoy notando dificultades para que me atrape un
tema. Hay muchos, desde luego,que podrían ser atrapados, pero la inversa es otra
cosa. La vida del columnista es dura cuando se ve despijada de pasión y reducida
a brega. Pero me pregunto qué le ha pasado y reducida a brega. Pero me pregunto
qué le ha pasado a la realidad o qué me ha pasado a mí para que hayamos llegado
a este punto. Como a todo amor, cuando le alcanza el frío, uno siempre se sorprende
y se pregunta qué ha pasado, como si uno no hubiera estado allí y no lo hubiera
vivido con todo su parsimonioso tiempo. Supongo que de eso se trata, de amor.
Un buen día te despiertas y la realidad sigue en su lado de la cama, pero ya no
sabes quién es. La culpa, según el adagio popular, no es de nadie o es de los
dos.
Si empezamos por mí, una esposa habría dicho que me he ido distanciando
y que ahora no encuentro el camino de casa. Por ejemplo, cada vez me cuesta más
leer los periódicos, porque estoy seguro de que sus informaciones y caricias van
a ser simpele rutina. No es justo, quizá, pero en los sentimientos no se manda.
En cuanto a los telediarios, los miro de reojo, como se miran unos labios pintados
para otro que quieren darte un beso que no es tuyo. Y sin embargo tengo que admitir
que los presentadores y los corresponsales están más bellos y atractivos que nunca,
y que mitan a Letizia lo mejor que saben. Por otor lado, es frecuente encontrarme
durante el horario productivo de la jornada embebido en la Colección Taschen o
mirando filigranas japonesas de la época Edo en los museos. Mientras mis jefes
aguardan en la oficina, dispuestos la mesa y el mantel, y dos velas que iluminan
la pila de papeles, hasta que el trabajo se queda helado y se marchan a dormir.
Prefiero estar solo, levantarme tarde y no enterarme de los cumpleaños, los congresos
y los aniversarios, como un soltero.
En cuanto a la realidad propiamente
dicha, parece haber cobrado independencia y hacer su vida. Sale por las noches,
vuelve tarde y no da explicaciones. Y ya no le pregunto nada. Zapatero,
tras aquel tierno debate sobre el estado de la nación en que reprochó a Aznar
no haberse ocupado del Centenario del Quijote, declara ahora que nuestro programa
de conmemoraciones se irá haciendo durante 2005. O sea, que no le importa lo que
me jiró ni el daño que me haga. MI portavoz del Bobel afirma que el premio de
este año se concede a nuna literatura que muestra lo absurdo de las convenciones
sociales. Y tampoco le importa que el argumento me hiera como una mentira piadosa.
Callo en el dolor. La ministra dice que los problemas educativos derivan ede la
emigración y de la población multicultural, y siento que lo dice porque no encuentra
mejor manera de insinuar que ya no siente nada por mí.
No sé, lo nuestro
no funciona. El amor es cosa de dos y no de cada uno por su lado. Menos mal que
viene la Navidad y podremos hablar al fin de lo que nos pasa. | |