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España, miércoles 12 de octubre de 2005

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El español y su columna

Por CARMEN RIGALT
El Mundo, 11 de octubre de 2005

Es la mejor columna de la semana porque...
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La política es la vida. No se puede hablar de la vida sin referirse a la política. Todo es política: estudiar, buscar trabajo, vivienda, novio, casarse por Rouco o por Trini, tener hijos, llevarlos a un colegio, ponerlos en religión, quitarlos de religión, y así. Cuando yo era una pedorrilla (ahora soy pedorra a secas), los mayores me aocnsejaban todo el rato que no me metiera en política. Según ellos, la política no me daría de comer. Qué equivocados estaban, pobrecicos. Hoy, el columnismo es una de las mejores salidas profesionales. Si no sirves para ingeniero informático ni para juez estrella o top model, te haces columnista y andando. Aquí, el más tonto hace una columna.

Antes, todo español llevaba dentro un árbitro. Ahora lleva un columnista político. Hagan ustedes la prueba: métanse en Internet, busquen un periódico digital, un blog, un confidencial, una cosa de esas. Pinchen cualquier noticia política y a continuación, lean los comentarios de los lectores. Son columnas. De política nacional, claro. Porque una cosa es la política en su sentido más alto, y otra, la política de andar por casa. Se entiende por política nacional el vaivén de declaraciones entre unos líderes y sus contrarios. El columnismo está sentado en la portería de su columna, recoge esas declaraciones y las cocina según receta propia. Los políticos dan de comer a los columnistas, y los columnistas dan de comer a los políticos. No hay que salvar distancias: lo mismo hacen los analistas del cuore con Bárbara Rey y Ángel Cristo, que se pelean a través d ela prensa.

Política no hay más que una: la que mueve el mundo (aunque el mundo está tan mal q ue últimamente ya no se sabe quién lo mueve). En España siempre hemos despreciado los asuntos internacionales, pero a estas alturas de la peli nno podemos seguir siendo pacatos. Todo lo que ocurre afuera nos afecta. ¿No queríamos globalización? Pues ya la tenemos: problemas para todos. África se mueve en masa, la gripe aviar amenaza calladamente, Pakistán sufre los efectos de un gran tsunami seco, Guatemala busca a sus pobres bajo el lodo, Nueva York vive jornadas taquicárdicas, Irak sigue oliendo a carne quemada. No hay política capaz de poner orden en este imponente descalabro.

Si Dios existe (y no es Bush), se hace notar demasiado. que despierten los columnistas, porfa. Que salgan de la corrala nacioanl. yo lo veo todo muy feo. ZP ha dejado de hacerme gracia. Rajoy lo mismo. Y el Estatut me toca un pie.