
...Alcántara
es uno de los grandes columnistas españoles. Uno de
los clásicos. A veces sus columnas son una mera sucesión
de frases ingeniosas, pero a menudo, la hilazón entre
ellas es una obra de ofebrería. |
ASÍ como hay gente a la que le gusta tanto la guerra que
no vuelve de ella, hay personas tan amantes del trabajo que no regresan
a sus casas después de realizar su jornada laboral. En los
siete primeros meses del año han muerto en España
681 personas mientras trabajaban para ganarse la vida. Cuando nos
enteramos de estos datos nos entra un escalofrío que dura
aproximadamente lo que dura el aire que provoca pasar a la página
siguiente del periódico donde leemos la noticia. Si nos conmovieran
las estadísticas estaríamos llorando unas cuantas
horas al día y la verdad es que todos tenemos otras cosas
que hacer. Por otra parte, las cifras sólo son alarmantes
en dos casos: cuando las leemos y cuando somos capaces de alarmarnos.
España ostenta el liderazgo europeo en siniestralidad laboral.
No es la única cosa en la que vamos en cabeza. También
superamos a los demás países continentales en asesores
del señor presidente del Gobierno y en la venta de mecheros
para quemar banderas. La cosa tiene tela, pero no me refería
ahora a la que arde en las enseñas nacionales, sino a la
que se emplea en los sudarios. ¿Cómo es posible que
sigamos dando una media de mil muertos al año por accidentes
de trabajo, dada la cantidad de parados que seguimos teniendo? Los
que se dedican a prevenirlos, que es una profesión bastante
segura, dicen que el número podría reducirse si hubiera
más inspectores de trabajo. Inspeccionar a los que curran
siempre es menos arriesgado que currar. Ya lo decía Beltran
Russell: sólo existen dos clases de trabajo, cambiar las
cosas sobre la superficie de la tierra o bien ordenar que eso lo
hagan otros. El que se cae de un andamio tiene grandes probabilidades
de matarse, pero un asesor de Zapatero, o de cualquier presidente
autonómico, sólo afronta el riesgo de que lo pongan
a caer de un burro por el sueldo que cobra. Y si se resbala vuelve
a subirse.
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