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España, 1 de octubre de 2007
La frase  
"Una columna es una batalla"
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Entrevista en la revista Teína.
+ "La literatura está cada vez más presente en Internet"
Entrevista en literaturas
  Alberto Olmos responde a nuestras preguntas.
Escritor nacido en Segovia en 1975. Publicó su primera novela, A bordo del naufragio (Editorial Anagrama), en 1998. La obra resultó finalista del Premio Herralde de novela y fue considerada por la revista El Cultural entre las mejores ópera prima del año. Su segundo libro fue Así de loco te puedes volver, editado por Tertulia de los Martes de Segovia en 1999. En 2006 ganó la X edición de los Premios de Arte Joven de Novela de la Comunidad de Madrid con Trenes hacia Tokio (Editorial Lengua de Trapo) Durante tres años, residió en Japón, concretamente en la Prefectura de Tochigi, donde dio clases de español y de inglés, hizo crítica cinematográfica y literaria, y se inició en el mundo de los blogs. Después de este período volvió a residir en Madrid Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha colaborado con el diario El Mundo y con numerosos medios nacionales e internacionales, muchos de ellos en Internet. El 1 de octubre de 2007 se estrena como columnista habitual con el diario público.
 


-¿Qué es una columna?
Una columna es un texto de opinión realizado para un periódico, es decir, pensado para crear debate el día de su publicación. Toda columna que parezca publicable tanto en otoño como en verano, tanto en ABC como El País, tanto un martes como un jueves, es un producto desvirtuado. Una columna es una batalla. En lo que a mí respecta, leo las columnas por el autor. Francisco Umbral, Carlos Boyero, Elvira Lindo, Vicente Verdú o David Gistau son autores que me crearon adicción en su día. Casi nunca leo algo por el tema que trate. Y las columnas se escriben por motivos laborales, aparte de algunos columnistas que seguramente las escribirían gratis (como yo).

- Publiqué mi primera columna...
En puridad, publiqué mi primera columna el lunes 1 de octubre en Público. Antes había escrito mucho en medios menores, raros, estrambóticos..., por lo que lo de Público sí lo considero "mi primera columna". Creo que hablaré casi siempre de Internet en nuestras vidas, sobre todo porque nuestra vida ahora mismo está fascinantemente volcada en la Red. No espero que mis ideas sean interesantes para nadie: estoy seguro de que lo son. (Momento gallito para solapar el más depurado pavor imaginable.)

- Para inspirarme...
Escribo sobre lo primero que se me ocurre, que siempre es una tontería. Entonces tengo que ocultar que es una tontería siendo muy ingenioso. Después resulta que el ingenio se cree inteligencia y acaba dando lugar a apotegmas muy apañados. Siempre tengo algo que decir porque los teclados tienen muchas teclas.

- Alguna columna que me haya traído problemas
No tengo el gusto. En realidad, aunque me da miedo tener problemas serios debido a alguno de mis textos, me parece casi un aval tenerlos; en ese caso uno debe de quedar muy seguro de haber dicho "algo".

- ¿A mano o a máquina?
A máquina. Internet es fundamental para la difusión de ideas. Es el único sitio donde no sólo puedes decir lo que quieras, sino que si te lo vetan, censuran o borran, lo puedes volver a decir.

- ¿Censura o autocensura?
Dado que la censura previa está prohibida en España, rige sin duda la autocensura. No tengo mucha experiencia con esto, la verdad; prefiero no ahondar en el asunto.

- El mejor columnista de España es o ha sido...
Francisco Umbral me gustaba mucho cuando yo estaba en la universidad. Carlos Boyero y los que nombré más arriba también. Últimamente me gustaban mucho los artículos de Rafael Reig en El Cultural.

- ¿Todas las opiniones son respetables?
Cuando a uno le traen sin cuidado, desde luego que puede llegar a respetar muchas y aún todas las opiniones. Pero si el tema te importa, si hablamos de algo que te hiere personalmente, entonces las únicas opiniones respetables son las que coinciden con la tuya.

- Nunca sería columnista de...
Esta pregunta me queda grande.

- La libertad de expresión tiene como límite...
No creo en los límites de la libertad de expresión. Honestamente no veo delito en la palabra. Prohibir expresarse me suena siempre a prohibir que digan algo que sea verdad, y que esa verdad se difunda. Cada vez que condenan a alguien por apología del terrorismo, creo que "le hacen un favor" al terrorismo: lo recubren de un halo de misterio. En todo caso la expresión siempre viene limitada por la inteligencia, que como noto a menudo en mí mismo viene a su vez demediada por la edad.

- ¿Cómo escribe sus columnas?
Debido a mi trabajo y mi situación actual de pluriempleado de la nada, creo que escribiré mis columnas en cualquier sitio, de cualquier manera y a cualquier hora. Lo que, como método, no está mal.