Generalmente, hacia el mediodía, después de haber leído los periódicos.
Las mejores son las que menos tardo en escribir. Suelo escribir en mi despacho,
en casa, pero lo he hecho en cualquier lugar. Eso sí, para corregirlas necesito
completo silencio. Antes de enviarlas, las revisa mi mujer. Me quedo más tranquilo.
Lainformática y la falta de correctores en los periódicos ya no permiten echarle
la culpa de las burradas a los duendes de la imprenta.