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España, 10 de septiembre de 2007
La frase  
"La columna da al lector manías, amores, odios y mitos"
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  Cristina Fallarás responde a nuestras preguntas.
Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968) es subdirectora del diario ADN y columnista. Su último libro publicado es 'No acaba la noche', en editorial Planeta. Ha trabajado en la Cadena Ser (guionista del programa La Ventana), El mundo, El Periódico, RNE. Ha publicado, 'La otra Enciclopedia Catalana' (Belacqua, 2002), Rupturas (Urano, 2003) y el reciente 'No acaba la noche'. Además, participa en programas de televisión y radio. Y ha trabajado habitualmente como colaboradora-creativa en distintas campañas de publicidad para diferentes agencias.
 


- ¿Qué es una columna?
Un pilar. Le proporcionan al lector manías, amores, odios y mitos. Y al diario, le prestan la cara para que los enemigos disparen y los amigos lancen besos. Se escriben por dinero. Se leen porque necesitamos la opinión ajena para afianzar la propia, o para inventarla.

- Publiqué mi primera columna en...
Editaba y dirigía un gratuito de barrio, en 1990 --qué risa, quién nos iba a decir entonces que lo de los gratuitos iba a llegar a esto--, y, cómo no, aprovechaba para hacer mis pinitos de opinión, género que entonces devoraba. No recuerdo de qué hablaba, pero imagino que cargaba contra los Juegos Olímpicos de Barcelona. Por entonces se llevaban la insumisión, la autogestión, los libertarios y ese tipo de cosas. Y yo, con ellos.

- Para inspirarme...
Me fumo un pitillo. Como no puedo hacerlo en la redacción, me bajo con la libreta y el boli a la calle. Eso inspira mucho. Me alimento de prensa. Para superar la sequía te paras y decides no tratar un tema u otro, sino sentarte a escribir bien, precioso, a elegir palabras que querrías utilizar, da igual con qué fin. Y sale. Muchas veces son las mejores.

¿Reconoce un estilo en su escritura?
El mío, claro.

- Alguna columna que me haya traído problemas...
Ahora se les pone foto y dirección de correo electrónico, y eso facilita el insulto o la amenaza. Recuerdo dos frases recibidas por mail. A un artículo sobre acoso sexual en el trabajo: “Puta, te mereces lo que te va a pasar”. A una columna sobre los etarras: “Facha, sabemos que tienes un hijo”. Aquellos dos días fueron incómodos, porque muchos comentarios iban en la misma línea. Otra vez, una organización llamada e-Cristians puso en marcha una campaña contra mí por una artículo publicado en El Mundo de Cataluña. Instaban a los socios y a sus píos amigos a protestar a la dirección del diario. Al final, resultó cansado. Pero problemas no he tenido nunca.

-¿Hay que ser provocativo, buscar la provocación?
Pensar es una provocación.

- ¿A mano o a máquina?
A mano, abajo en la calle, fumando. ¿Qué opinión tengo de Internet? La mejor. El “soporte” universal, el medio. Ya no hace falta un periódico para tener una columna, ni una editorial para hacer público un libro, ni una discográfica para... Me parece una gigantesca maquinaria de creación, comunicación y debate en constante movimiento. La red también tiene todo lo demás, es cierto, pero no me interesa.

- ¿Censura o autocensura?
A la hora de autocensurarme, intento no tener piedad con la cursilería, la demagogia o los amigos. Pero soy humana. Trato de evitar el barullo político de España (de “la españa plural” y de las singulares). Por lo de la inteligencia. Creo que, excepto raros casos, sólo existe verdadera censura en lo económico. La que suponen los anunciantes.

-El mejor columnista de España es o ha sido...
Uf, no sé. Echo de menos a Sánchez Ferlosio y Vázquez Montalbán.

-La libertad de expresión tiene como límite...
No tiene.

-Nunca sería columnista de...
De algún medio con el que no comulgue con ideas, planteamientos o porque no se siente... capacitada para hablar de determinados asuntos... De un medio donde me dijeran lo que tengo que escribir. ¿Puede un articulista escribir de forma habitual en una línea contraria a la que mantiene el medio para el que colabora? Por supuesto. Es, además, una de las gracias de los columnistas, que pese a estar elegidos por afinidad, de vez en cuando salen rana y los medios tienen que aguantarse.

- ¿Todas las opiniones son respetables?
- No. Hay muchas opiniones despreciables. ¿Por qué deberíamos respetar una opinión enunciada, incluso parida, sin inteligencia?

-¿Cómo escribe su columna?
Publico los jueves. Generalmente empiezo a escribir los miércoles hacia las seis de la tarde y debo tenerla cerrada antes de las ocho. Casi cada semana me propongo más previsión, más tiempo... Es inútil. Bajo a la calle, como he dicho, a fumar y a aislarme del bullicio de la redacción y de las interrupciones. En la libretilla escribo los dos primeros párrafos y cuatro o cinco ideas, a boli. Al llegar a la mesa, lo paso a word y lo termino. De allí, lo copio a la maqueta y ajusto.