- ¿Qué es una columna?
Un pilar. Le proporcionan al lector manías,
amores, odios y mitos. Y al diario, le prestan
la cara para que los enemigos disparen y los amigos
lancen besos. Se escriben por dinero. Se leen
porque necesitamos la opinión ajena para
afianzar la propia, o para inventarla.
- Publiqué mi primera columna
en...
Editaba y dirigía un gratuito de barrio,
en 1990 --qué risa, quién nos iba
a decir entonces que lo de los gratuitos iba a
llegar a esto--, y, cómo no, aprovechaba
para hacer mis pinitos de opinión, género
que entonces devoraba. No recuerdo de qué
hablaba, pero imagino que cargaba contra los Juegos
Olímpicos de Barcelona. Por entonces se
llevaban la insumisión, la autogestión,
los libertarios y ese tipo de cosas. Y yo, con
ellos.
- Para inspirarme...
Me fumo un pitillo. Como no puedo hacerlo en la
redacción, me bajo con la libreta y el
boli a la calle. Eso inspira mucho. Me alimento
de prensa. Para superar la sequía te paras
y decides no tratar un tema u otro, sino sentarte
a escribir bien, precioso, a elegir palabras que
querrías utilizar, da igual con qué
fin. Y sale. Muchas veces son las mejores.
¿Reconoce un estilo en su escritura?
El mío, claro.
- Alguna columna que me haya traído
problemas...
Ahora se les pone foto y dirección de correo
electrónico, y eso facilita el insulto
o la amenaza. Recuerdo dos frases recibidas por
mail. A un artículo sobre acoso sexual
en el trabajo: “Puta, te mereces lo que
te va a pasar”. A una columna sobre los
etarras: “Facha, sabemos que tienes un hijo”.
Aquellos dos días fueron incómodos,
porque muchos comentarios iban en la misma línea.
Otra vez, una organización llamada e-Cristians
puso en marcha una campaña contra mí
por una artículo publicado en El Mundo
de Cataluña. Instaban a los socios y a
sus píos amigos a protestar a la dirección
del diario. Al final, resultó cansado.
Pero problemas no he tenido nunca.
-¿Hay que ser provocativo, buscar
la provocación?
Pensar es una provocación.
- ¿A mano o a máquina?
A mano, abajo en la calle, fumando. ¿Qué
opinión tengo de Internet? La mejor. El
“soporte” universal, el medio. Ya
no hace falta un periódico para tener una
columna, ni una editorial para hacer público
un libro, ni una discográfica para... Me
parece una gigantesca maquinaria de creación,
comunicación y debate en constante movimiento.
La red también tiene todo lo demás,
es cierto, pero no me interesa.
- ¿Censura o autocensura?
A la hora de autocensurarme, intento no tener
piedad con la cursilería, la demagogia
o los amigos. Pero soy humana. Trato de evitar
el barullo político de España (de
“la españa plural” y de las
singulares). Por lo de la inteligencia. Creo que,
excepto raros casos, sólo existe verdadera
censura en lo económico. La que suponen
los anunciantes.
-El mejor columnista de España
es o ha sido...
Uf, no sé. Echo de menos a Sánchez
Ferlosio y Vázquez Montalbán.
-La libertad de expresión tiene
como límite...
No tiene.
-Nunca sería columnista de...
De algún medio con el que no comulgue con
ideas, planteamientos o porque no se siente...
capacitada para hablar de determinados asuntos...
De un medio donde me dijeran lo que tengo que
escribir. ¿Puede un articulista escribir
de forma habitual en una línea contraria
a la que mantiene el medio para el que colabora?
Por supuesto. Es, además, una de las gracias
de los columnistas, que pese a estar elegidos
por afinidad, de vez en cuando salen rana y los
medios tienen que aguantarse.
- ¿Todas las opiniones son respetables?
- No. Hay muchas opiniones despreciables. ¿Por
qué deberíamos respetar una opinión
enunciada, incluso parida, sin inteligencia?
-¿Cómo escribe su columna?
Publico los jueves. Generalmente empiezo a escribir
los miércoles hacia las seis de la tarde
y debo tenerla cerrada antes de las ocho. Casi
cada semana me propongo más previsión,
más tiempo... Es inútil. Bajo a
la calle, como he dicho, a fumar y a aislarme
del bullicio de la redacción y de las interrupciones.
En la libretilla escribo los dos primeros párrafos
y cuatro o cinco ideas, a boli. Al llegar a la
mesa, lo paso a word y lo termino. De allí,
lo copio a la maqueta y ajusto.
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