1,. ¿Qué es una columna?
Las columnas son alegorías fálicas
que, dentro del templo de papel pulposo, sujetan
las ventas del periódico. Por eso la columna,
para ser columna, tiene que poseer virilidad aunque
la escriba el más maricón de todos
que es un servidor.
2.- Publiqué mi primera columna
en...
Muy tarde, hace un año o así, fue
en ABC. Me llamó Santiago Castelo para
que hundiera tecla y contase el triunfo de la
selección española de baloncesto.
En realidad no fue una columna, fueron tres, pues
son tres las columnas que dan sentido a las “terceras”
de ABC, que son la Santísima Trinidad de
las columnas periodísticas.
- Para inspirarme...
Las cosas que cuento sólo se pueden contar
de una forma posible. La forma es el estilo. Y,
en mi caso, he conquistado mi propio estilo que
yo llamo “Folklore Cósmico”
- Alguna columna que me haya traído
problemas...
Nunca, en todo caso mis columnas traen problemas
a los sinvergüenzas que en ellas aparecen
reflejados. Un periodista nunca ha de tener miedo.
El miedo lo han de tener los demás del
periodista.
- ¿A mano o a máquina?
A mano. Luego lo edito y lo envío por maquinismo.
En Internet leo algunas cosas, pero sobre todo
veo, fotografías de tías en pelotas
y videos de Lucía Lapiedra. Sobre todos
los culos, coños y tetas, la Internet me
sirve para, desde cualquier parte del mundo, poder
enviar mis textos al periódico.
-¿Censura otautocensura?
La autocensura no ha de existir nunca en un periodista
y la censura no la entiendo. Es como coger a un
pájaro, cortarle las alas y ponerle a volar.
O mejor, pon que es como coger al Nacho Vidal,
cortarle la polla y mandarle que se ponga a follar.
- El mejor columnista de España
es (o ha sido)...
Pacumbral, así, todo junto. Después
de Larra y González-Ruano, Pacumbral fue,
sin lugar a dudas, el mejor. Después de
Larra y Ruano, claro está.
- La libertad de expresión tiene
como límite...
Las personas limitadas que cojan el mapa de España
y unas tijeras y recorten los límites por
donde mejor le vengan. Soy un patriota y los límites
de mi patria se confunden con los límites
de la humanidad.
- Nunca sería columnista de...
De El Mundo, diario en el que empecé y
del que me marché asqueado. Bueno, uno
no se va, a uno le echan. Ahora Pedro Jota, persona
a la que respeto, cada vez que escucha mi nombre
se tira de los pelos. Lo que tiene que hacer es
despedir al borrachín de Manu Llorente,
hijo de una puta y de un Guardia Civil. Entonces
El Mundo ganaría con su ausencia en las
páginas de Cultura. Con tiñalpas
como el citado Llorente, el periodismo se convierte
en mierda.
.- ¿Todas las opiniones son respetables?
No.
- ¿Cómo escribe su columna?
En cualquier sitio, no soy maniático. Y
por ritual, echo un polvo, o dos, después
de firmarlas. A veces mando que me la chupen,
es bueno para la próstata que tanto se
resiente en un oficio tan sedentario como lo es
éste.
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