La verdad es que no tengo ningún hábito.
Como la columna semanal es un compromiso, he escrito columnas
estando en Suráfrica, Estados Unidos, en países
europeos... de vacaciones, en bañador, a las siete
de la mañana... He escrito en muchas circunstancias,
entonces sólo necesito un poco de aislamiento y
disponer del tiempo que tardo en hacer la columna -unos
50 minutos-. Quizás tener disciplina y no fallar
nunca es de las cosas más importantes, incluso
cuando te vas de vacaciones.