España, lunes 25 de octubre
de 2004 | ::
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| Punzadas |
| Por FELIPE SÁNCHEZ GAHETE
ABC, 23 de octubre de 2004 |
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Es
la peor columna de la semana porque... | |
Después de leer esto uno no puede dejar de preguntarse una cosa. Bueno, ¿y qué? |
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en el foro | | | Los
jilgueros han abandonado el nido. Quizás no han podido resistir mi presencia o
sentir tan cerca la agua, pero queda la satisfacción de haber hecho lo imposible
para que no llegaran a esto, incluso trasladé los aspersores y me tomé lasmolestias
de dar un rodeo y de regar a mano. Los descubrí porque cada vez que pasaba cerca
del chaparro levantaba tímidamente el vuelo el que en esos momentos empollaba,
aunque augantando lo indecible. No las tenía todas conmigo y me hubiera gustado
decirles que no tenían nada que temer, pero no supe cómo. A nada del suelo, sin
ningún camuflaje, en el chaparro que me traje de Fuente Obejuna en una maceta
y sembré entre el ciprés lambertiana y la lagerstromia, habían hecho este año
el nido. Sólo tuve que mirar con atención para encontrarlo, estaba allí, a la
vista, al alcance de cualquiera. Con tres huevos escondidos entre la borra. Fue
mirarlos y sentir la punzada.
Parece que te estoy oyendo cuando cada tarde,
en un receso del trabajo y mientras pasábamos revista a la huerta descubríamos
los nidos, frágiles, indefensos, tan a la mano que despertaban tu ternura. -Qué
ignorantes son los jilgueros.
Me dio rabia no poderles explicar que quería
ser su amigo y me da más rabia áun no poderte decir, papá, que sí, que tenías
razón, toda la razón, son unos ignorantes. Podían haber elegido la mimosa que
plantaste junto a la alberca - ¡no te puedes figurar cuánto ha crecido!- y, allí
arriba, en su copa, serían inalcanzables, o el seto de aligustre, impenetrable,
o las palmeras, ya enormes y con unos pinchos tan disuasivos, pero no, tuvieron
que hacerlo en la pequeña encina, en el lugar más vulnerable.
Son muchas
y muy grandes las cosas que me traen cada día tu recuerdo, pero pocas lo han hecho
de una forma tan íntima, tan bonita, tan delicada como este abandonado e insignificante
nido de jilgueros. | |