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España, lunes 8 de noviembre de 2004

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Gracias

Por CRISTINA LÓPEZ SCHLICHTING
La Razón, 5 de noviembre de 2004

Es la peor columna de la semana porque...
Como si no tuviera suficiente con tres horas de programa de radio, ahora tiene que hacer autobombo en un periódico. Pelín triste, la verdad
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El arma infalible contra el mal es el bien. Por mucho cinismo, violencia o mentira que utilice el enemigo, si hay alguien capaz de hacerle frente, aunque sea de forma precaria, tiene la victoria asegurada. El precio es alto, a veces la vida, y en ocasiones tarda siglos en ser reconocido, pero el bien se impone porque responde a la esencia última de la realidad, a esa para la que está hecho el corazón del hombre. Así está pasando en el País Vasco. Más de mil personas han dejado la vida en el camino y nunca tendremos las alegrías, la sabiduría, el cariño que podrían habernos aportado en el resto de sus años. La gente ha sufrido en silencio y ha sido insultada, vapuleada, escarnecida en medio de una sociedad enferma, que veía en el terrorista un héroe, el gudari del pueblo oprimido. Los «oprimidos» mataban, y «los verdugos» penaban, aguantaban y en algunos casos hasta perdonaban. Pero los hechos son los hechos, y ninguna mentira, por bien argumentada que esté, puede convertirse en verdad. Es ontológicamente imposible. La victoria es de los hombres y mujeres que callan y aguantan y que son acaudillados por esos pocos, cada vez más, que se levantan y dicen en alto las cosas a costa de jugarse la vida. Por eso es infame que el Gobierno Ibarreche niegue determinadas subvenciones a las víctimas del terrorismo y, a la vez, dedique a las familias de los presos de ETA 197.000 euros. Porque los asesinos y los suyos, con ser personas y tener derechos, están por detrás de los asesinados y sus familias. Y punto. Cuando la Tarde con Cristina, el programa que dirijo en COPE, contó la noticia y abrió una cuenta a favor del Foro de Ermua, COVITE y la Asociación Gregorio Ordóñez, una ventana se abrió en muchos corazones. Y la gente que todavía distingue el bien del mal echó mano de los ahorrillos, de la paga extra y aportó su dinero, no para pagar esto o aquello, o no solamente, sino para arrimar el hombro y luchar en el ejército de los desheredados. Se han reunido más de 200.000 euros que pagarán abogados, desplazamientos de las víctimas, ayuda y asesoramiento. Pero sobre todo se le ha dicho al Gobierno Vasco que, si destina X a los familiares de ETA, el pueblo español destinará X más uno a los familiares de las víctimas de ETA. Porque el bien es el bien y el mal es el mal. Y cada uno se coloca donde quiere y, al final, es retratado donde le corresponde. Gracias a todos por hacer eco a la verdad. En primer lugar a los donantes -algunos con historias conmovedoras, como el anciano recién operado de cadera que llamó para enterarse del número de cuenta y precisó que iría al banco en cuanto le diesen el alta-, gracias a los oyentes de COPE, gracias a Federico, a César, a Nacho y a todos los que se han hecho portavoces de esta iniciativa, muy especialmente Libertad Digital y La Razón, que publicó y publica todavía los nombres de quienes nos han permitido hacer pública su generosidad (muchos no pudieron porque son vascos perseguidos). Gracias por hacer el bien.