España, lunes 23 de mayo
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| Los libros subrayados |
| Por PAULO COELHO
El Semanal, 22 de mayo de 2005 |
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Es
la peor columna de la semana porque... | |
Demasiado cursi para ser verdad. | Opina
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No siempre escojo los libros que debo leer. Son ellos los que me escogen a mí,
me llaman desde los estantes de una librería y muchas veces los compro sin saber
el motivo. Pero cada uno de ellos me deja siempre algo importante. Recientemente
abrí al azar algunos volúmenes de mi pequeña biblioteca, de los que he copiado
algunos fragmentos subrayados:
Epíteto y el control «De todas las
cosas que existen, algunas están a nuestro alcance y otras, no. Están a nuestro
alcance: el pensamiento, los impulsos, el querer y el no querer; en una palabra,
todo aquello cuyo resultado son nuestras propias acciones.
Pero existen
cosas que surgen sin que podamos interferir, que nos sorprenden y, en este caso,
hay que saber mirar con sabiduría qué es lo que sucede. Lo que perturba el espíritu
del hombre no son los hechos, sino el juicio que nos hacemos al respecto.
No
pienses que todo en la vida ha de seguir el camino de tu voluntad. Reza para que
las cosas sucedan como deben suceder y verás que todo es mucho mejor de lo que
esperabas.»
Manuel Bandeira y el río «Ser como el río que fluye Silencioso
dentro de la noche. No temer las tinieblas de la noche. Si hay estrellas
en el cielo, reflejarlas. Y si los cielos se cubren de nubes, Como el
río, las nubes son agua, Reflejarlas también sin amargura En las profundidades
tranquilas.»
Chico Xavier y un texto «Cuando consigues superar graves
problemas de relación, no te detengas en el recuerdo de los momentos difíciles,
sino en la alegría de haber atravesado otra prueba en tu vida. Cuando escapes
de un accidente grave, no te quedes pensando en el trauma que causó, sino en el
milagro que te ayudó a salir ileso. Cuando salgas de una larga enfermedad, no
pienses en el sufrimiento al que te has tenido que enfrentar, sino en la bendición
de Dios que permitió la cura. Lleva en tu memoria, por el resto de tu vida, las
cosas buenas que surgieron en medio de las dificultades. Son ellas las que demuestran
tu capacidad para superar las pruebas más duras, y te darán confianza en la presencia
divina, que nos auxilia en cualquier situación, en cualquier momento, frente a
cualquier obstáculo.»
Khalil Gibran y el arte de dar «Vosotros decís:
‘Yo doy, pero sólo a quien lo merece’. Los árboles no hablan así, y tampoco
los rebaños. Ellos dan para poder seguir viviendo; retener es morir. Quien es
digno de ganarse de Dios día y noche, es digno también de recibir de vosotros
todo lo que necesita. Quien mereció beber del océano de la vida, merece también
llenar su taza en el pequeño arroyo de cada uno.
¿Por qué exigir que un
hombre exponga su intimidad y desnude su orgullo antes de decidir si merece nuestra
ayuda? Intentad, eso sí, ver si vosotros merecéis dar. Y vosotros, que recibís,
no asumáis ninguna deuda de gratitud, para que no se cree un lazo de dominio con
vuestros benefactores. Porque si os preocupáis demasiado por tales deudas, terminaréis
dudando de la generosidad de la tierra y del padre, que es de quien en verdad
vienen estas dádivas.» | |