QUE ME MIRA Y ME DESNUDA: La culpa ha sido de las Canary
Islands. Las antenas crujían de felicidad psicalíptica intentando
adivinar qué sudores alimentaban sus sueños. El salto a nuestro godo
país fue un instante de guerra a cuchillo oxidado entre Antena 3 Televisión
y TVE. Ahora nadie se atrevería a afirmar en las universidades que
Bogotá es la capital cultural de Sudamérica, infestada de teatros,
cines, museos y ateneos que contradicen el grito verde de los paramilitares.
Pesadilla customizada y/o tuneada del Coyote Dax, “Pasión de Gavilanes”
supura un sexo machista y radical que convierte a las ejecutivas ardientes
del Windsor en ávidas marujas, espectadoras y expectantes, de un subproducto
filogay de torsos ultrajados por la perfección. Un trasunto malencarado
de Carlos Vives – ¿por qué permitiste este salto feroz y superventas
del vallenato a la cumbia?- un Franco de ojos azules, y un chulo de
patillas prietas, devoran en las haciendas de la carne el rastro del
ocaso en tus ojos. Tres hermanos para tres hermanas atenazadas por
una madre ultramarina a lo Bernarda Alba. Para cuándo el auténtico
montaje del director a feroces deshoras. Colombia despierta.
TORMENTA DE VERANO: Lo mejor del verano que no nos deja de
quemar han sido dos películas que “La luna de Metrópoli” - biblia
cool del gozoso desconocimiento - considera casi los peores largometrajes
del último tiempo. Esto es como muy o sea subjetivo, pero para eso
existe esta sección. En “Las muñecas rusas” hay un viaje diacrónico
y efectista en el Eurostar para comprender que la pareja fue la única
utopía dinamitada en el cinematográfico impacto del 11-S. El personaje
de Wendy articula una sonrisa de lágrimas mientras afirma que no puede
evitar la vida sin amar las imperfecciones de los chicos por los que
sueña. Y Audrey Tatou, sobrecogedora “Ninette” sin trampas, explica
a su hijo pequeño que los príncipes azules de 2005 sólo habitan los
palacios de la madrugada del sábado. Esto era el puesto 21 de las
26. El vigésimo cuarto lo ocupa, cual radical de Grácia,
Marco Kreuzpaintner con su ópera prima “Tormenta de verano”.
Si las muñecas francesas nos explican que el amor no dura ni
3 años a los 30, el chico alemán extrañado de
su propia sexualidad en las hogueras de julio te recuerda que hubo
un tiempo en que era posible realizar un inventario inverosímil
de lugares para reflejarse. Malísimas películas. Ya
digo.
ZANUSSI
SUPERFROST
LA CANCIÓN MÁS FASCINANTE DEL MUNDO (al menos
durante siete días) “Circuit breaker” de Royksöpp (“The
understanding”)
FROZEN
A petición popular (de mi Jefe Invisible, concretamente) inauguramos
nueva subsección, gélida e inane, con el fin de recomendar
cosas inverosímiles y sabrosas que ingerir en noches de insomnio
y días de sol. Abrimos las compuertas del frigorífico
con un “Snack fibra” subtitulado “Snack ligero de
maíz a la crema de queso horneado” marca Celigüeta
y a encontrar en el super del Corte Inglés. Es un sustituto
absurdo de las Pringles pero sin grasa, horneado, nada frito, y riquísimo.
Para más info: www.snackfibra.com Te sientes delgado como un
Shrek tránsfuga de sólo mirar la bolsa. Eso.