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Segunda parte. Las 12 mejores canciones de 2005, una por mes, o
algo, del extranjero y sus periferias varias. Y como si esto fuera
un concurso televisivo donde uno pregunta al absurdo presentador
“¿puedo saludar?”, dedico estas canciones a mi
Jefe Invisible, de nuevo a Nacho Serrano (ardo en deseos de ver
tus listas y aprender) y a mis admirados David Cacho, David Barreiro
y Gorka Díez. Y feliz año a totus tuus.
12. MOBY “LIFT ME UP” (“HOTEL”)
Los hoteles son lugares raros. Sitios de paso, no lugares, donde
gente que no conoces -y uno mismo- se dedica a los mismos y más
íntimos menesteres en la puerta de enfrente de tu habitación.
Eso dice Moby. Él componía canciones en los hoteles
para crear un tema con la cualidad de un himno que sonó hasta
la saciedad –en las radiofórmulas, en Radio 3, en todas
partes- sin perder un ápice de agresividad y en plan anti
Bush. O así. “Lift me up, lift me up… uh la la
la la laaaa”
11. LADYTRON “INTERNATIONAL DATELINE” (“WITCHING
HOUR”)
Artefacto terrible sellado con cuerdas electrónicas cercanas
al pop. Cosmopolita, inquietante y azul. Es la hora del mal. Hechizo
para combatir la soledad de las franjas horarias en vuelos contra
el tiempo. “Woke up in the evening, to the sound of the screaming,
through the walls that were bleeding, all over me….”
10. RUFUS WAINWRIGHT “THE ONE YOU LOVE” (“WANT
TWO”)
Si mi mente está llena de imágenes y de recuerdos,
¿por qué no puedo soñar despierto? “Am
I the one you love?” Recitada como una plegaria laica con
esa voz inagotable, especialísima, expectante, que se gasta
este genio de las tormentas emocionales, “The one you love”
es canción de dudas, soledades, latidos que arden en preguntas.
A mí me suena a la primavera de 2005. Que no llegaba. Su
otra canción inflamable de este año está en
la banda sonora de “Brokeback Mountain”. Se llama “The
maker makes” y culmina el impacto del final de su proyección.
9. BRAZILIAN GIRLS “SIRENES DE LA FÊTE”
(“BRAZILIAN GIRLS”)
Son 4 y sólo hay una chica. Viven en Manhattan e interpretan
sus temas en alemán, en francés, en español
y en inglés. Si el vocablo cool no hubiera adquirido una
connotación manida y ridícula, se les podría
definir como la quintaesencia de su significado. A destacar también,
en el mismo disco “Me gusta cuando callas”, “Corner
store” y “Long”. ¿Oyes la sirenas de la
fiesta?.....Je veux me réveiller avec toi….
8. DEATH CAB FOR CUTIE “SOUL MEETS BODY” (“PLANS”)
Aparte de que quisiera reencarnarme en la voz de Ben Gibbard –aquí
o en The Postal Service- aquí citamos, señoras y caballeros,
la canción más luminosa del año. “Una
melodía que se eleva suavemente a través de mi atmósfera”…
El misterio de las canciones totales. Y qué letra…
7. BELLE AND SEBASTIAN “DOG ON WHEELS” (“PUSH
BARMAN TO OPEN OLD WOUNDS”)
Sí, vale, es mi grupo favorito. Qué pasa. Y si sacan
un disco que recopila todos sus EP´s y cacharros dispersos
varios, no queda más que volver a arrodillarse, rogar de
nuevo por un billete a Escocia, ordenar al destino que si un día
uno acaba como Matthew Fox en “Perdidos” tenga “The
boy with the arab strap” entre mis pertenencias. Y algo para
escucharlo. “Dog on the wheels” es bellísima.
Son ellos. Oremos.
6. DAMIEN RICE “THE BLOWER´S DAUGHTER”
(“CLOSER” ORIGINAL SOUNDTRACK)
Es lo mismo que sucede con “Tormenta de verano”. Comienza
la película con “Blonde on blonde” de Nada Surf
y sabes que esa canción te acompañará para
siempre. Entre las sombras de la multitud que avanza en blanco y
negro por una calle de Londres. “I can´t take my mind
off you….” Carlos Boyero es su mayor fan. No me extraña.
5. EDITORS “MUNICH” (“BACK ROOM”)
Se les critica por su simlitud con Interpol, por su agresiva voz
tan parecida a la de Paul Banks. No importa. Es la canción
más adictiva del año, con un ritmo épico y
sincopado de guitarras deshechas en severas advertencias. Sonaba
incesantemente a primerísima hora de la mañana en
verano, en Radio 3. Era casi la mejor manera de despertar.
4. COLDER “WRONG BABY” (“HEAT”)
Marc Nugyen Tan, francés a lo sol naciente, se ocuta tras
este pseudónimo sugerente y similar al de mis otrora venerados
Coldplay. Ahora, merecería ser más conocido que ellos.
Temas hipnóticos, secuencias en espiral y seducción
de antes del amanecer. A reseñar también en el mismo
disco “Losing myself” y “To the music”.
3. PATRICK WOLF “THIS WEATHER” (“WIND
IN THE WIRES”)
La culpa de esto la tiene Nacho Serrano. No se puede ir recomendando
canciones y provocar un enganche de este calibre. Eso no se hace.
La escuché porque la propuso en su blog “Cuaderno de
escuchas” y aquí estoy todavía, sin saber qué
hacer con este tema, dónde esconderme, cómo evitar
esta tristeza que quiere vivir. Inmensa.
2. ETIENNE DAHO “LA BAIE” (“CORPS ET ARMES”)
Esta canción es de 2001, pero la he descubierto este otoño,
y ahora sé que la delicadeza de Carla Bruni y Benjamin Biolay
es casi impostura al lado de este croneur de voz inimitable. La
belleza de esta canción de melancolía inconsolable
es indecible. Una canción donde habitar para siempre. Una
despedida donde encontrar todo el refugio necesario para seguir
viviendo.
1.RÖYKSOPP “CIRCUIT BREAKER” (“THE
UNDERSTANDING”)
Señales simétricas, repetidas, en los vagones de
metro que atraviesan el vértigo de las ciudades, en los aviones
que despegan en mañanas oscuras hacia el norte, en trenes
que viajan al sur en días de niebla. El llanto eléctrico
de un tiempo incomprensible. El único que uno podrá
vivir. Eriza la piel este aliento veloz que se pregunta por la vida.
La mejor canción del año arde en el sol de medianoche.
Hasta el año que viene.
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