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Madrid, miércoles 22 de diciembre de 2005

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Apaga ese frostie (segunda parte)
Escaparate de relámpagos
Por Emilio J. B.
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Segunda parte. Las 12 mejores canciones de 2005, una por mes, o algo, del extranjero y sus periferias varias. Y como si esto fuera un concurso televisivo donde uno pregunta al absurdo presentador “¿puedo saludar?”, dedico estas canciones a mi Jefe Invisible, de nuevo a Nacho Serrano (ardo en deseos de ver tus listas y aprender) y a mis admirados David Cacho, David Barreiro y Gorka Díez. Y feliz año a totus tuus.

12. MOBY “LIFT ME UP” (“HOTEL”)

Los hoteles son lugares raros. Sitios de paso, no lugares, donde gente que no conoces -y uno mismo- se dedica a los mismos y más íntimos menesteres en la puerta de enfrente de tu habitación. Eso dice Moby. Él componía canciones en los hoteles para crear un tema con la cualidad de un himno que sonó hasta la saciedad –en las radiofórmulas, en Radio 3, en todas partes- sin perder un ápice de agresividad y en plan anti Bush. O así. “Lift me up, lift me up… uh la la la la laaaa”

11. LADYTRON “INTERNATIONAL DATELINE” (“WITCHING HOUR”)

Artefacto terrible sellado con cuerdas electrónicas cercanas al pop. Cosmopolita, inquietante y azul. Es la hora del mal. Hechizo para combatir la soledad de las franjas horarias en vuelos contra el tiempo. “Woke up in the evening, to the sound of the screaming, through the walls that were bleeding, all over me….”

10. RUFUS WAINWRIGHT “THE ONE YOU LOVE” (“WANT TWO”)

Si mi mente está llena de imágenes y de recuerdos, ¿por qué no puedo soñar despierto? “Am I the one you love?” Recitada como una plegaria laica con esa voz inagotable, especialísima, expectante, que se gasta este genio de las tormentas emocionales, “The one you love” es canción de dudas, soledades, latidos que arden en preguntas. A mí me suena a la primavera de 2005. Que no llegaba. Su otra canción inflamable de este año está en la banda sonora de “Brokeback Mountain”. Se llama “The maker makes” y culmina el impacto del final de su proyección.

9. BRAZILIAN GIRLS “SIRENES DE LA FÊTE” (“BRAZILIAN GIRLS”)

Son 4 y sólo hay una chica. Viven en Manhattan e interpretan sus temas en alemán, en francés, en español y en inglés. Si el vocablo cool no hubiera adquirido una connotación manida y ridícula, se les podría definir como la quintaesencia de su significado. A destacar también, en el mismo disco “Me gusta cuando callas”, “Corner store” y “Long”. ¿Oyes la sirenas de la fiesta?.....Je veux me réveiller avec toi….


8. DEATH CAB FOR CUTIE “SOUL MEETS BODY” (“PLANS”)

Aparte de que quisiera reencarnarme en la voz de Ben Gibbard –aquí o en The Postal Service- aquí citamos, señoras y caballeros, la canción más luminosa del año. “Una melodía que se eleva suavemente a través de mi atmósfera”… El misterio de las canciones totales. Y qué letra…


7. BELLE AND SEBASTIAN “DOG ON WHEELS” (“PUSH BARMAN TO OPEN OLD WOUNDS”)

Sí, vale, es mi grupo favorito. Qué pasa. Y si sacan un disco que recopila todos sus EP´s y cacharros dispersos varios, no queda más que volver a arrodillarse, rogar de nuevo por un billete a Escocia, ordenar al destino que si un día uno acaba como Matthew Fox en “Perdidos” tenga “The boy with the arab strap” entre mis pertenencias. Y algo para escucharlo. “Dog on the wheels” es bellísima. Son ellos. Oremos.

6. DAMIEN RICE “THE BLOWER´S DAUGHTER” (“CLOSER” ORIGINAL SOUNDTRACK)

Es lo mismo que sucede con “Tormenta de verano”. Comienza la película con “Blonde on blonde” de Nada Surf y sabes que esa canción te acompañará para siempre. Entre las sombras de la multitud que avanza en blanco y negro por una calle de Londres. “I can´t take my mind off you….” Carlos Boyero es su mayor fan. No me extraña.

5. EDITORS “MUNICH” (“BACK ROOM”)

Se les critica por su simlitud con Interpol, por su agresiva voz tan parecida a la de Paul Banks. No importa. Es la canción más adictiva del año, con un ritmo épico y sincopado de guitarras deshechas en severas advertencias. Sonaba incesantemente a primerísima hora de la mañana en verano, en Radio 3. Era casi la mejor manera de despertar.

4. COLDER “WRONG BABY” (“HEAT”)

Marc Nugyen Tan, francés a lo sol naciente, se ocuta tras este pseudónimo sugerente y similar al de mis otrora venerados Coldplay. Ahora, merecería ser más conocido que ellos. Temas hipnóticos, secuencias en espiral y seducción de antes del amanecer. A reseñar también en el mismo disco “Losing myself” y “To the music”.

3. PATRICK WOLF “THIS WEATHER” (“WIND IN THE WIRES”)

La culpa de esto la tiene Nacho Serrano. No se puede ir recomendando canciones y provocar un enganche de este calibre. Eso no se hace. La escuché porque la propuso en su blog “Cuaderno de escuchas” y aquí estoy todavía, sin saber qué hacer con este tema, dónde esconderme, cómo evitar esta tristeza que quiere vivir. Inmensa.


2. ETIENNE DAHO “LA BAIE” (“CORPS ET ARMES”)

Esta canción es de 2001, pero la he descubierto este otoño, y ahora sé que la delicadeza de Carla Bruni y Benjamin Biolay es casi impostura al lado de este croneur de voz inimitable. La belleza de esta canción de melancolía inconsolable es indecible. Una canción donde habitar para siempre. Una despedida donde encontrar todo el refugio necesario para seguir viviendo.


1.RÖYKSOPP “CIRCUIT BREAKER” (“THE UNDERSTANDING”)

Señales simétricas, repetidas, en los vagones de metro que atraviesan el vértigo de las ciudades, en los aviones que despegan en mañanas oscuras hacia el norte, en trenes que viajan al sur en días de niebla. El llanto eléctrico de un tiempo incomprensible. El único que uno podrá vivir. Eriza la piel este aliento veloz que se pregunta por la vida. La mejor canción del año arde en el sol de medianoche.

Hasta el año que viene.


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