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VIENA EN LOS MAPAS: Quiero gritar danke. Superfuerte.
Hasta que me oigan en Canal Hollywood y me responda el programador
(o programadora) que decidió emitir “Antes del amanecer”
el 24 de diciembre de 2005 a las 22:00. Porque el que aquí
se proyecta, o sea yo, estaba que se mareaba de turrón inextricable
y capítulos de los Simpson para mitigar la certeza hostil
de la Nochebuena, cuando descubrió que su regalo estaba en
otra cadena de televisión. Y es que Richard Linklater
dirigió en 1994 a Julie Delpy y a Ethan
Hawke. Su propósito era una fotografía roja
y sangrante, rasgada en un impacto, acerca del amor. Conjuró
a Catulo, todos los los sincretismos del amor,
el Interrail, el vino y las fachadas verdes del monumental bronce
vienés empapado por la lluvia, para detener el tiempo en
una contrarreloj sobre el sentido de la vida. Vicente Verdú
va por ahí promocionando su “Tú y yo objetos
de lujo” y pregona que sobre las diminutas y globalizadas
carteras de piel by Louis Vuitton de Ortega
y Gasset o la rue de Rivoli, prevalece el patrimonio afectivo
como el mayor regalo. Diez años más tarde, Jesse y
Celine, Hawke y Delpy, se reencuentran bajo los puentes de París
y de nuevo merece la pena vivir por escucharles contar todo lo que
importa, antes del atardecer. Este 2006 debería contener
todo lo que dicen. Todo lo que piensan. Están en DVD. Son
tan buenas que deberían estar prohibidas. O algo.
SIETE UVAS: Pequeña recapitulación
de entrañables impresiones navideñas: la rubia Soraya
de OT aullando en las pantallas del 24 de diciembre, ante
toda la familia, “Por mí te puedes ir al cuerno”;
el vestido SM bavarian style de Anne Igartiburu junto a Ramón
García en la Puerta del Sol de los Cárpatos;
Jorge Fernández, ex Mr. España y
presentador de la gala de año nuevo de la Primera, en camisa
más que blanca frenesí ordenando “envía
nómina al 8765”; el desorden de los suplementos de
“El País” que transmutaban los sábados
en domingos; María del Monte un miércoles
en “Salsa Rosa” sin entender nada; Antonio Lobato
reverdecido como presentador de Año Nuevo por los pechos
extraterrestres de Carmen Alcayde; la aterradora
intensidad del primer e inmenso amanecer de 2006 desde una terraza
que miraba al horizonte de Madrid, ciudad sin límites Time
goes by... so slowly....
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