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SOFÍA ES ASÍ: Esta tía de
la derecha no ha leído en su vida un libro de Paul
Auster. Muchos (y muchas) pensarán que ni falta
que le hace, pero es que el Zeus pantocrator de esta extraña
sección de paragustos y parafilias es su padre. Y ella se
llama Sofía, o más correctamente, Sophie Auster.
La línea curva es la recta de los dioses, decía Gaudí,
y ella ha acelerado el final de su adolescencia musicando versos
dadaístas de Tristán Tzara, deshaciéndose
en las luces simbolistas de Apollinaire, leyendo
por vez primera versos de su progenitor mientras el perfil esquivo
de su cuerpo asombra la portada de un disco. Hay otra Sofía,
menos francófila y también bellísima, hija
de Coppola, que también sabe comprender
soledades extremas, tan delicadas como el espacio que dejará
su cuerpo en las sábanas templadas de un sábado cualquiera.
A lo cual, uno se pregunta por qué las hijas de dos genios
son gemelas de nombre y espíritu, inspiradas por la segunda
persona de la santísima Trinidad, por esa sabiduría
divina a quien Artemio de Tralles e Isidoro
de Mileto consagraron un templo suspendido en el tiempo
en Constantinopla. Cuando Ismael Serrano piensa
un acorde de su guitarra para Blas de Otero, la
hija de Paul Auster cruza el puente de Brooklyn y el Hudson crepita
de futuro. Las casualidades son escasas. Y la vida siempre habita
más lejos.
OTRO DÍA DE SOL: Yo no sé qué
habrá ahora mismo más allá de tu ventana, pero
a este lado del ciberespacio es un enero sin luz de negra lluvia.
El mismo clima que Luis Cernuda detestaba en su
primer exilio en Glasgow, cuando enseñaba literatura triste
de destierro en un inglés precario y hostil, procura claridad
a este invierno de desconcierto. Convertida en epicentro del pop,
Escocia regala esa melancolía que en otro tiempo se creía
provocada por el influjo de Saturno, para que uno se sienta menos
solo, más cerca de las cosas que más le gustan. Los
momentos oceánicos, perfectos e instantáneos, las
miradas al final de la noche, todo lo que nunca te dije, y el color
azul del sol. Toda esta sarta de tonterías viene a cuento
de que hay nuevo disco de Belle and Sebastian.
Y es un poco más fácil respirar, en algunos momentos.
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