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A mi admirado vecino del primero izquierda (suponiendo que haya
entreplanta) le agradaría una lista con diez capítulos
de series americanas que hayan marcado esta frostie sección.
De momento, esta semana irán, por cuestiones de espacio,
cinco para David Cacho.
1. SETE PALMOS DE TERRA: De esta manera tan chispeante
y chisposa han titulado mi serie favorita en el país del
ocaso que tenemos al lado. El
mundo cabe en cada capítulo. La muerte, la palabra, el sexo,
el dolor, el
tiempo y el pasado del futuro. La posibilidad de vivir empieza en
la mirada del otro. En la tercera temporada, de la que ahora mismo
guardo un recuerdo más cercano, Nate, con su hija Maya en
brazos, despide a Lisa. Ella sólo viajará unos días,
pero en realidad va a desaparecer para siempre por causas que a
él nunca le serán dadas a conocer. La última
vez que hablan todo va bien. Mira el océano y Nate, al teléfono,
desde un parque, escucha el rumor ansioso del mar. Aquel terrible
fatum de los héroes grecolatinos golpeados por unos dioses
incomprensibles en cada vida. A cada momento.
2. PERDIDOS: En abril sabremos qué diablos
habitan al final de la angosta escalerilla descubierta al término
del último capítulo de la primera temporada. Poco
antes, Walt, el niño negro, era salvajemente arrancado de
su padre, de la barca de bambú que huía de esa isla
paradisíaca e infernal, sembrada de malévolas interpretaciones
histórico-filosóficas. Impactante y matemático
punto y seguido para un guión adictivo y voraz.
3. SANTA BARBARA: Quién recuerda a los
Capwell. Yo. Recuerdo en especial a Mason Capwell, hijo de C.C.Capwell,
patriarca de una familia shakesperiana enfrentada a los Lockerbie
y cruzada de pasiones casi pornográficas por todo lo que
uno podía imaginar en la preadolescencia. Mason, interpretado
por Lane Davies, seducía a la monjil mujer de odiado padre
y su lascivia cínica se tornaba amor verdadero vencido por
la muerte. Qué serie. Qué tiempos.
4. 24. Tercera temporada, últimos capítulos.
Un Tony Almeida sudoroso, tenaz, ardiente de odio, condenaba a todo
Estados Unidos a padecer hasta la muerte un virus Ebola style con
tal de salvar a su presa esposa, también muy agente de la
UAT. Esto es un dilema y esto es un señor.
5. LOS SIMPSON. Valga como ejemplo el capítulo
que A3 emitió el pasado sábado día 25 de marzo
a las 9 de la noche. Bart devenía en un niño obeso,
obseso en su afán de consumir más y más golosinas
de una infernal máquina de colores situada en el pasillo
del colegio. Sus padres, para hacer frente a los gastos de un internado
regido por un regio ex marine donde conseguirían desintoxicarle,
alojaban a mochileros alemanes que esclavizaban a Homer haciendo
que aprendiera espeluznantes canciones bávaras. O cualquier
otro capítulo. De verdad.
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