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Madrid, miércoles 25 de octubre de 2006

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Los hipopótamos de Bauer

Escaparate de relámpagos
Por Emilio J. B.
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LOS HIPOPÓTAMOS DE BAUER: A mi entender (algo que nunca está de más) “El programa de Ana Rosa” debería poseer (con perdón) una sección de parafilias literarias. Ahí encajarían (ejem) mi extravagante a.k.a flamboyant querencia a cepillarme cualquier página manufacturada por Vargas Llosa, y la suya (la de él) por Jack Bauer. Realmente –sé que es muy fuerte- daría un giga de mi mp3 por explicarle a toda la nación (española) cómo me afecta el recuerdo de aquella tarde en que me vi (gracias a las fotos del EPS, aunque eran dignas de AD) en la casa de V-LL. Do mora el peruano de la enigmática sonrisa (¿?), allá por Saint-Michel (boulevard más, boulevard menos) fulguraba una mesa de escritor de 40 metros cuadrados, al modo del neopiso do moro yo. Y era total, porque por todas partes everywhere asomaban el hocico pequeños hipopótamos en figurilla de mucho lujo. Ahí descubrí, sabes, que éramos almas gemelas, V-LL y yo, porque desde siempre he albergado un gusto singular (desde entonces plural) por el animal más copulador, pacífico y sin embargo feroz de la junglaselva. Pero hace un mes ya fue lo más, Ana Rosa, porque leerías al igual que todo dominguero triste en “El País” esa descacharrante y luminosa crítica -que yo atravesé quasi en trance- de don Mario acerca de “24” (“Jack Bauer se llena de sangre y horror para salvarnos... bla bla bla”). Desde entonces, querida Oprah, digo Anarrosa, padezco de sueños recurrentes donde se me entrecruzan los alumnos del colegio militar Leoncio Prado asaltados por hipopótamos de la U.A.T. en pleno boom post-americano del Barrio Latino cual llano en llamas. Y fue así que a V-LL se le vino “Travesuras de la niña mala”, uniendo ciudades, sucesos y temperamentos improbables por casuales tamizados por la fidelidad, brumoso sentimiento. Cualquier día escribo “La ciudad y los pencos”. Y me hago un nombre.

ZANUSSI SUPERFROST

LA CANCIÓN MÁS FASCINANTE DEL MUNDO (al menos durante siete días)
Final Fantasy “Many lives – 49mp” (“He poos clouds”)

LA COSA
Ya que la cosa (valga la r) va de divas literarias, quisiera hacer una denuncia. Hace un mes y medio adquirí un volumen (o libro) de un turco. Y digo turco como dato referencial. Bien. Se trataba de “La vida nueva”, y en la portada había una duna. Dios sabe que lo intenté, que el libro (o volumen) me embelesaba mogollón, pero no logré avanzar ni hasta la mitad. Los suecos lo sabían y le han dado el Nobel a Orhan Pamuk para humillarme. Estoy hasta el colmo de no chapotear en el hamman.

FROZEN
Delicatessen hay muchas pero molan más con etiqueta plateada que oculta el contenido. Los pequeños zumos Swell te tapan el melocotón, el tomate y lo que haga falta. Desleídos en hielo saben a fruta del trasmundo. Vitaminas contra los prematuros atardeceres de noviembre. Glu glu.

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