|
Dedicado a Nacho Serrano, que también busca
y de quien aprendo.
12. NAJWA “Just in case” (“Walkabout”).
Hace un inverno (en febrero, qué frío) la Björk
española (con perdón de Islandia) alumbró un
disco blanco. Primero me enganchó “I´ll wait
for us”, luego “So often”, pero terminó
triunfando esta celebración vital, susurrante, incrédula
del amor, los residuos nucleares y cualquier motivo eléctrico
para despertar. Abróchense los cinturones. A la izquierda
de su ventanilla, un extraño paisaje.
11. IVÁN FERREIRO “Extrema pobreza”
(“Las 7 y media”). En ese preciso instante en que uno
presiente que no hay nada más que hacer, que todo está
ya dicho, en ese prólogo de “Turnedo” que es
“Extrema pobreza”, la voz humana (a lo Cocteau) de Iván
ofrece algún rastro de consuelo. En la derrota, no cabe nadie
más.
10. JORGE DREXLER “Transoceánica”
(“12 segundos de oscuridad”). La mejor se llama “Soledad”
y la canta con la brasileña María Pita. Y es estremecedora.
Pero “Transoceánica” es una canción esdrújula,
de palabras esdrújulas y agudo sentido que viaja en trenes,
en aviones, en la separación “lejos de tu lágrima”.
Por todo lo que significa.
9. ASTRUD “Los novios instantáneos”
(“Algo cambió”) Para un freak de Astrud como
el menda lerenda, nada nuevo bajo el sol en un recopilata raro de
rarezas. Pero esta canción sonaba en el I-Pop de Ordovás
en TVE. Genís volaba a guitarrazos sobre sus tacones y Manolo
emitía sabios consejos sobre el fracaso de cada madrugada
en el Summercase de Boadilla del Monte. “Buenas noches, soy
tu novio instantáneo....”.
8. VIOLADORES DEL VERSO “Vivir para contarlo”
(“Vivir para contarlo”): Año de rap. “Mi
cara se asoma a la portada del Mondosonoro de nuevo”. Tote
King grita “Mentiras” y dan ganas de ser un correoso
adolescente en tarde gris. R de Rumba marca el latido y las palabras
se suceden como vísceras. “Sé que provoco morbo
máximo.....”. Y mil más.
7. FANGORIA. “Ni contigo ni sin ti”
(“El extraño viaje”) Las reinvenciones son extrañas.
Sobre todo al principio. Arrebatada como una “loba herida”,
drama queen que extrae la piedra del desengaño para transformarlo
en arma, Alaska, asistida por Nacho pero sobre todo por Mauro Canut
(que para eso “Brad es norteamericano”) clava el hacha
a la puerta de cualquier antro de poligoneros o en cualquier boîte
pija a lo fashion style. A la felicidad por las divas.
6. DOVER “Do ya” (“Follow the
lights to the city”). Me gusta Dover porque les gusta haber
vuelto y estar bien. Y lo gritan, lo chillan, lo fuerzan y tiran
del podium a Madonna para ofrecer otra cara que gusta a extraños
pero no a propios. Un chute de luz desde un extremo polar.
5. PAULINA RUBIO “Ni una sola palabra”
(“Ananda”). Bien. Si alguna vez en alguna parte alguien
me hubiera sugerido que incluiría a Paulina (Rubio) en una
lista con las 12 mejores canciones del año hubiera (son)reído.
Pero héla aquí. Con ecos (sí) de Jeanette y
una perfección pop que.... asusta. Ya saben. Incluso un reloj
parado da la hora dos veces al día. Y aquí es medianoche.
4. ANTÓNIA FONT “Batiscafo katiuskas”
(“Batiscafo katiuskas”): En mallorquín, en catalán,
da igual. Para Miqui Puig es una de las grandes canciones del año,
y es cierto que se abre como una fosa abisal, acuática, donde
caben las agujas del sol de julio y un verano asfaltado de fracasos.
Demasiado próximos como para resultar cercanos, Antónia
Font merecen mucho más.
3. FACTO DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES “Enero
en la playa” (“Vs El Monstruo de las Ramblas”):
En realidad, ahora casi me gusta más “Mar el poder
del mar”... pero “nos da igual hoy ganaremos el Mundial...”.
Esta canción, aparecida, tan triste, tan evocadora de los
días azules que nunca existen en realidad, recorre todo 2006
como una advertencia insistente del tiempo por venir. En Radio 3,
un fin de semana de verano, emitían un concierto de madrugada
y aquello era una sensación casi perdida de la felicidad.
“Pero nos da igual.... hoy ganaremos el Mundial....”
2. BABASÓNICOS “Carismático”:
En un balazo de acentos del sur se quedan para siempre. Una letra
incomprensible, repleta de juegos y equívocos de traviesas
intenciones. “Algunas noches soy fácil..... marcando
límites”. Y claros mensajes imposibles: “Tengo
que aprender a fingir más, a pilotear lo que pienso....”.
Glam y amor libre.
1. DORIAN “A cualquier otra parte”
(“El futuro no es de nadie”). “Vivir por vivir
no merece la pena”. Dicen que el cantante de Dorian leyó
esta sentencia en una pared deshabitada y pensó en escribir
una canción sencilla sobre una generación triste,
que vive en pisos oscuros, que ya no cree en la gente, que se ha
vuelto nihilista y sueña con no soñar... Parece una
canción de Family. Es casi lo más, lo único
hermoso de este 2006.
|