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Madrid, miércoles 21 de febrero de 2007

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El perfume

Escaparate de relámpagos
Por Emilio J. B.
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No. No teman. No voy a destriparles “El perfume”, ese best seller que cualquier intelectual de provecho les recomendaría como cesión incomprensible. No. Quiero hablar muy alto de aquello que preocupa a España. Maricarmen, segurata duty free aeroportuaria, denunció (públicamente, en “A tu lado”, sabes) que Aída Nízar (ese más que ser) trincó alguna colonia y la guardó bajo sus pieles camino de Gibraltar. Maricarmen, que a raíz del (¿luctuoso?) hecho ya no ficha por la mañana, me recuerda (no sé a ustedes) a otra persona humana de su mismo sexo (femenino, no elucubren) que también entrega su breve existencia a desactivar obras de arte así como casuales. Marla Olmstead, niña de 7 años de NY, pinta cuadros a lo Pollock- De Kooning vertiendo botes multicolores sobre las paredes. A su corta edad, ella, oye, expone y vende 250.000 dólares por cuadro. Se cuenta en un documental llamado “My kid could do that”, un título que también remite a Aída Nízar. Ejem. Esperemos que no. En las manchas amarillas de Marla (http://www.marlaolmstead.com) los evangélicos distinguen el volátil y resbaladizo rostro de Dios. Esta Marisol del expresionismo abstracto, dudaría por un instante ante los lienzos de Jasper Johns, ese icono del siglo XX, el pintor vivo más cotizado del planeta, que modificaba las texturas de la bandera americana con ignotos objetivos. Jasper (yo le llamo Jasper) dejó atrás el “action painting” de Pollock, esa técnica que consiste en verter directamente la pintura para que chorree libremente por el cuadro, así los perfumes de la gran hermana sobre el Louis Vuitton puede que robado. Jasper, sin embargo, pintaba artefactos, huellas corporales y nombres de los colores porque “una pintura debería mirarse de la misma manera que un radiador”. La pintura no sería algo fijo, sino un no lugar donde el espectador completa lo que está viendo, tal y como te sucede observando las informaciones cleptómanas de Emma García en las tardes telecinqueras: que te imaginas a Aída leyendo a Patrick Süskind para disimular el vuelo de las esencias. Pero a mí, o sea, lo que me gusta de Johns (yo le llamo Johns) es que pintaba dianas de manera obsesiva porque “ver es un acto potencial de violencia”. Tengan cuidado de a quien miran después de los banquetes psicotrópicos de “Aquí hay tomate”. Y no hagan como la niña Olmstead. Reirse de ARCO puede ser mortífero.

ZANUSSI SUPERFROST

LA CANCIÓN MÁS FASCINANTE DEL MUNDO (al menos durante siete días)
AIR “Space maker” (“Pocket symphony”)

LA COSA
El billete electrónico generado por las low cost es uno de los no objetos más extraordinarios de la Red. Transterrados de la realidad tangible, viajamos con tickets ectoplasmáticos hacia aeropuertos que jamás ubicaríamos en la escala de los mapas. Con Ryanair, volamos a Bournemoth, Malmö o a Billund por 50 euros, lugares lejanísimos cuya existencia nunca antes nos hubiera interesado. Consideramos la posibilidad de conocer Basilea con Easyjet aunque no sepamos qué razón podría motivar tal partida. Aer Lingus emite resonancias alquímicas en su trayecto hacia Irlanda. La distancia más corta entre dos puntos nunca fue tan accesible, tan adictiva en su contingencia.

FROZEN
Fresas salvajes, fresa y chocolate, los suspiros se escapan de tu boca de fresa, “mientras devoro fresa tras fresa y abajo ronca tu perro Bob” (Ángel González). Los fresones de Huelva señalan el horizonte canicular de la primavera con la certeza de los vocablos. (“La palabra es un jarro de fresas / Muerdes y sale sale sangre”). Let me take you down ´cause I´m going to strawberry fields.... Nothing is real.
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