|
Me gustaría explicar, personalmente, que como reza el slogan
del diario ADN, “todo está conectado”. Viene
este comentario al caso (si es que algo viene al caso en esta errática
sección) después de leer una cosa preciosa preciosa
en una revista de nombre extranjero. Verán. Moby
ha publicado un hit hiperactual y moderno titulado “New
York, New York”. Deseaba una voz femenina para el tema. Pero
una voz canalla, de límites y constelaciones de neón
sobre las aceras, así que se la encargó a Debbie
Harris, porque la canción habla de ese Manhattan
irrecuperable de los 80 y parte de los 90, de los puntos infinitos
del alcohol y de la gente que folla con desconocidos en la turbia
intimidad de las discotecas a las 7 A.M. Moby, que es un artista
USA, afirma que nunca se la hubiera encargado a Beyonce, porque
ella, la más bella, a esas horas debe de estar haciendo pilates
mientras habla por el móvil con su contable. A mí,
Nacho Serrano, me encantaría una columna tuya en este plan.
Artistas que follan (o pueden follar) a las 7 de la mañana
en el baño de un garito, y artistas que no. Dicotomía
total. Yo, ejem, me quedo (radical) con los primeros, y a riesgo
de querella, arriesgo algunos nombres. Veo en el rollo inodoro a
la Britney calva (o glabra) de estos días
–tan parecida ahora, por otra parte, a De Juana Chaos-.
También a mi admirable yonqui fashionstar Pete Doherty,
así como a Robbie Williams (...ese video
en slips llamado “Come Undone”), a George Michael
(qué les voy a contar que Vds. no sepan mañana)
o Dave Gahan. En el llamado rollo-lado pilates
veo más, paradójicamente, a Madonna,
a Carla Bruni y, si me apuran, a Justin
Timberlake, por muy sexyback que se haya puesto. Entre
los españoles andarían (o lo harían)
J. de Los Planetas y Dani Martín de
El Canto del Loco. Eso seguro. O sea. Y no quiero pensar en posturas
ni nada, que luego todo se imagina Es la idea, Nacho. Y si en ese
riesgo (o, en su caso, master gym class) se deriva el secreto de
su éxito. De todo ello había de saber Anne
Nicole Smith, ex conejita playmate y virtual Lady Polansky,
depertada de un hiperestésico y lynchiano sueño con
la cara pintada buscando a su bebé al final del viaje. Todos
los viernes con “El País” (esto no es un spot)
se entrega una guía denominada “On Madrid” (en
Madrid). El catálogo de lugares con baño haría
las perversas delicias de Michel Houellebecq. Acaso
todo lo importante es gratis y no tiene que ver con el problema
vasco. New York, New York.
|