1 de octubre de 2007
Transnistria
TRANSNISTRIA
Este flash, sabes, es así como complejo, porque uno no sabe cuál es el punto de vista adecuado. Tomemos varios, que diría Pete Doherty. A mí el que me mola supermucho es el del fotógrafo, Uly Martín, porque esta foto se publicó en “El País” y que sepamos no ha caído ningún gobierno, siquiera centroeuropeo. El caso es que Uly (¿puedo llamarte Uly?) se pasó por Castilla La Mancha y descubrió que unos miles de gitanos búlgaros y rumanos habían decidido pasearse por Socuéllanos, Ciudad Real, venidos de la Transnistria y lugares como así. Para vivir, habían optado por la solución habitacional Jeff, que en los Ikeas manchegos significa tinaja. Si se fijan bien, el fotógrafo dispara desde dentro logrando un efecto de praxinoscopio o de media luna recortada que, girada a gran velocidad, produciría una sensación de hiperrealidad tan intensa que no podríamos soportarlo. “Human kind cannot bear too much reality”, diría T.S. Eliot. En esta fotografía a lo Escher no hay un laberinto de pájaros, sino un juego de perspectivas que alzan su espacio desde el interior del fotógrafo y la tinaja al mundo de horizontes agotados que habita en el interior de estas cinco figuras humanas. Según la RAE, una tinaja es “una vasija grande de barro cocido empotrada en el suelo que sirve ordinariamente para guardar agua, aceite u otros líquidos”. Observen la terrible capacidad de previsión de los académicos – ese ominoso “ordinariamente”- o la admirable transustanciación de la carne venida del Este. Pero no todo son desgracias. Fíjense en la delicadeza con que la sábana se adapta al contorno circular de la boca de la segunda tinaja, o en la modélica precisión del trozo de viga inferior homologada a la normativa europea sobre accesibilidad y usabilidad. Desde otro ángulo, existen dos reducidísimos jirones de un cielo azul cedido por Magritte, acaso en proporción exacta a la cantidad de esperanza que resta en el interior de la vasija. También Velázquez aprobaría esta inspiración en sus meninas donde solamente hay un niño que sonríe. Por último un pensamiento oscuro. Imagínense dentro, a las 3:47 de la madrugada, intentando prender la luz, que no existe, entre las respiraciones de los demás, palpando el fondo de la cerámica. La mayor vendimia de Europa. Lo que se aprende en los periódicos.
(AL MENOS DURANTE 7 DÍAS)
Dave Gahan “Kingdom” (“Hourglass”)


"ODIO EL SOL, POR LAS MAÑANAS LAS COSAS SIEMPRE PARECEN VOLVER A LA REALIDAD"
Esta frase, leída en un suplemento dominical, al hilo del fallecimiento de un noctívago impenitente, el director de cine Manuel Toledano, aterra por su exacta concordancia con un estado de ánimo repetido ad infinitum en los amaneceres del sábado y el domingo. Pronunciada por uno de los personajes de la película “Cuernos de espuma” expresa toda la ígnea alternancia por lo dionisíaco que hay en el fondo oscuro de todas las almas. Palabras quemadas en un vaso de luna caliente.


NOVICIADO
Lo más extraño de esta parada de la línea 2 de metro es que está demasiado próxima a las aceras de la calle San Bernardo. La tierra debería vibrar al paso de cada convoy. Al pie del Ministerio de Justicia y de los templos del negocio carnal que lo circundan, se abre también un dédalo de escaleras y pasillos que conectan esta estación con la de Plaza de España en el mayor y más laberíntico túnel del centro de Madrid. La soledad terrible y ctónica ante un improbable minotauro de todos los deseos satisfechos de la Gran Vía.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo