| EUROTÚNEL
No sé a ustedes, pero a mí esta foto me acojona. Perdonen
que se lo diga así, tan a lo Aragonés,
pero es que en esta instantánea, Lady Di
mira hacia la muerte. No sabría decirles si se trata de la
diminuta esfera naranja o de ese pequeño faro que todavía
nos deslumbra 10 años después, situado a la derecha
de su rubia cabeza, en la imagen. Tampoco sé bien si ese
trozo de neón verde pertenece al color del agua de la Laguna
Estigia. Si se fijan bien, sólo sabemos a ciencia cierta
que la Princesa mira hacia atrás. Hay dos versiones sobre
lo que veía: en una acariciaba ya el cuerpo destrozado de
Dodi Al Fayed. En la otra, maldecía a los paparazzi
que empujarían el Mercedes hacia la eternidad. De frente,
de bruces, a la izquierda, el guardaespaldas de Al Fayed, Trevor
Rees Jones, único superviviente, parece advertir
de la posibilidad del impacto, con su mano apenas alzada, a un alcoholizado
Henri Paul. Acaso en las palabras que musitaron
sus labios entreabiertos residió su improbable supervivencia
al choque. Sorprenden, también, en esta foto sepultada durante
una década, la nitidez exacta del enfoque, de los colores,
de las formas como iluminadas por un foco de “noche americana”.
No sé ustedes, pero yo recuerdo perfectamente qué
hacía cuando supe del deceso de Diana de Gales, aquella noche
del 31 de agosto de 1997, al igual que guardo memoria de dónde
estaba cuando acaecieron el 11-S o el 11-M, perdonen la frivolidad.
Yo, personalmente, estaba viendo “Sexo oral” de Chus
Gutiérrez, en el Cine Club de la 1:00 de la 2 y
tenía 20 años. En 2007, ten years after, la obscena
sonrisa del conductor me sugiere la impresión de que el destino
es un muro que nunca podremos, digamos, penetrar. El túnel
del tiempo del puente del Alma congelado unos segundos antes de
que la sangre cubriera el asfalto del pasado para siempre. Qué
vería Lady Di, mirando hacia atrás. |