26 de noviembre de 2007
World Press Photo
WORLD PRESS PHOTO
No sé si llegaron a ver la imagen pero en 2006 unos pijos tapándose la nariz ganaron el World Press Photo http://metztliozohuitli.files.wordpress.com/2007/02/world-press-photo-07.jpg. Vale. No exactamente ellos, pero sí su coche recorriendo las estrafalarias ruinas de Beirut. No sabemos qué foto obtendrá el galardón este año pero convendrán conmigo en que lo que ven ahí arriba podría un digno candidato. Casualmente gran parte de la sangre que elige condensarse en pesadillas habita esa extraña región que ha venido en llamarse Oriente Próximo. Para explicar el origen del progreso metalúrgico y vital de Europa de hace miles de años se utiliza la expresión “Ex Oriente lux”, pero, si se fijan bien, a los dos seres humanos de esta imagen sólo les rodea una inextricable oscuridad, vetas de roca negra devorándoles el futuro por la espalda. La mujer que tienen a la derecha de su campo visual acaba de perder a su hijo de 14 años. Y no se le ha perdido en el campo recogiendo patatas, ejem, sino que los israelíes –ya van entiendo...- le han obligado un poco a perderse para siempre. No vamos a entrar en este conflicto tan rico de matices como de heces y sangre sobre la Biblia, sino que nos limitaremos a observar las delicadísimas formas y pliegues renacentistas de los velos azules, la extrema contención de la ausencia y el íntimo convencimiento de la dignidad atravesada de nostalgia. Les proponemos que cuenten el número de manos que aparecen en la foto, porque hay algunas que diríanse venidas del trasmundo. El naturalismo de Caravaggio y sus vírgenes, la luz de Emaús que encendía o incendiaba parte de los retratos de Cristo, se desplazan hacia Jerusalén para derivar en una estampa definitiva frente a la cual sólo cabe el recogimiento y la meditación. Todos los dioses se nutren de la sangre de los hombres.
(AL MENOS DURANTE 7 DÍAS)
Casa Azul “La revolución sexual” (“La revolución sexual”)


"HAY QUE BEBER LECHE DE RATA"
Que sí, tontos. Lo ha dicho esta semana Heather Mills, vegana y ex señora de Paul McCartney. Los veganos, para quien no esté a la latest, no son los habitantes de la estrella Vega, sino aquéllos que creen – por creer que no quede- que no ha de consumirse, comerse, vestirse, nada de origen animal. Heather, la tía, viste camisetas verdes que rezan “Vegan: you can´t get greener” y predica el consumo de la soja subida a un BMW último modelo grand class. La soja, ya saben, es esa cosa que plantan en el Amazonas sobre las tierras y cadáveres de los indígenas para que se la coman los indies de Occidente. Proponemos que los afectados por el huracán de Bangladesh se coman a la señora Mills aderezada con leche de perro. Me siento vegano.


AVENIDA DE LA ILUSTRACIÓN
La línea 7 –sí, de nuevo la naranja- finaliza en Pitis, un no lugar de alto voltaje poblado de junkies poco lustrosos y derivas aterradoras de la mente. Dos paradas antes, en los límites de la ciudad sin límite, existe un barrio de edificios gemelos y rectangulares que para el neófito resulta prueba ontológica y ordalía ad hoc de que Madrid, ya saben, es muy grande. La estación de metro sólo cuenta con una salida – o entrada- hacia un abismo cúbico de profundas escaleras mecánicas y ascensor ctónico. No hay posibilidad de cambio de línea.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo