10 de diciembre de 2007
Gente de bien
GENTE DE BIEN
No se me confundan. En esta imagen, portada esta semana de “El Mundo”, todo es “gente de bien” salvo el maricón del Zerolo. Estas señoras de la AVT pertenecen a la categoría etnochic que compra abrigos en las mercerías de Legazpi (aprovechamos para enviar un beso muy fuerte a las mercerías de Legazpi) y se apuntan al facherío contrarreinante para insultar a todo lo que se salga de su anhelada foto franquista de las Españas. Según Juan José Millás, en realidad, estas tres señoras que gritan maricón al Zerolo impasible, son travestis. Si se fijan bien, el rostro de sonrisa oblícua que se oculta tras las gafas de la mujer del abrigo rojo y las fauces enrojecidas de la Bernarda Alba de la derecha, superan cualquier caracterización de La Agrado en “Todo sobre mi madre”. Como bien sabrán, no hay nada peor que un converso, y de ahí que los transexuales paradójicos de la AVT denigren a Pedro. Permítanme,un apunte a lo Vogue. Lo más divertido de la gente de bien es lo mal que viste. Observen, sin ir más lejos, las gafas Rayban Fascio 1973 del señor del chándal Carrefour orgulloso de su hombría y de sus cojones contenidos en la pernera del pantalón suelto. Por otra parte, admiren cómo en esta imagen tan rica en matices planos se encuentra un preciosísimo paralelismo histórico entre el puto Zerolo y los judíos camino de Auschwitz en el gueto de Varsovia vilipendiados por los alemanes de bien. La gente buena va a misa a comulgar después de las manifestaciones, y moja los churros con las uñas negras, pringosas de azúcar, en el chocolate de sus frustrantes domingos por la tarde. Sócrates, Platón, Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Caravaggio, Wilde, Gide, Genet, Wittgenstein, Cernuda y Lorca eran unos malditos maricones de mierda que hubieran votado a Zapatero dándose alegremente por el culo. Los travestis de bien lo saben. Y al enemigo, ni agua.
(AL MENOS DURANTE 7 DÍAS)
Peter von Poehl “The story of impossible (“Going to where the tea trees are”)


"YO FUERA NO SOY TAN TONTA PORQUE NO TENGO TIEMPO"
Hay algo infinitamente mezquino en las tragedias de los demás, pero también hay algo terriblemente envidiable en los ataques de ajena genialidad. Pamela –o acaso Conchi- gemela de Gran Hermano, peluquera y palaciega, esgrimista de la z del sur, enamora a la cámaras durante horas mientras se aplica Nivea en las piernas. Entretanto, produce aforismos kantianos a lo universal que producen una envidia tan inteligente como insospechada. Conchi –o quizá Pamela- es mundial.


GOYA
Según Manuel Vicent, la calle de Conde de Peñalver ejerce de frontera vertical y limes del barrio de Salamanca. La estación de metro de Goya, en su extremo sur y ubicada en tres ángulos estratégicos de una plaza de siete cruces consagrada al Corte Inglés, contiene dos líneas pares, la 2 y la 4, y a las multitudes que derivan entre los bolsos de Salvador Bachiller y las dificultades para vadear los ricos pasos de las luces. Goya, centro y final de la burguesía. Estaciones a ras de tierra para momentos de placer culpable.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo