17 de diciembre de 2007
Acúfenos (diciembre por la tarde)
A mi, sabes, me dan ganas de ponerme fatal y total a la caída de la tarde, en estos días, porque es ver cómo se derrumba el cielo helado de las cinco y pensar en lo que no hice en mayo, o sea que así. Si hay luces en las calles de diciembre es para iluminar de manera terrible todo el recorrido interior que no culminó en los meses precedentes. Julio Medem, ya saben, decía en "Tierra" que la existencia está acompañada de un sonido de fondo llamado angustia que sólo se soporta a medias. El señor cuya fotografía acompaña estas líneas y que observa con serena inquietud la mitad superior de su futuro, se llama Pedro Almodóvar.

Entrevistado hace unos días en "El País" a propósito de la edición de las canciones tristes de sus películas, confesaba que desde hace meses sufre una cosa llamada tinnitus -zumbido, a lo latino-. La ciencia siempre contiene una parte de poesía en su definición, y así he descubierto que los acúfenos son, en ocasiones, "una sensación pulsátil causada por un flujo de sangre que acompaña cada latido del corazón". No sé si la angustia se escucha, pero Almodóvar trabaja con techno suave que no deja huellas en las neuronas para no precipitarse en la locura. De la misma manera que hay gente que se suicida cuando padece tinnitus, hay otros tantos que deciden abandonar este mundo por el rastro del amor que dejaron de sentir para siempre una madrugada de marzo y por todas las llamadas perdidas del mes de abril que cada noche, antes de dormir, siguen resonando en su interior. Pedro Almodóvar escucha la nueva canción francesa de Nouvelle Vague y los suaves sollozos de Feist para atenuar ese pitido que sólo a él le tortura. Está convencido de que cualquier actividad doméstica adquiere una significación insospechada a través de la música. Yo pienso que únicamente una canción de Arcade Fire, pongamos por caso, puede compensar que, otra vez, el año que viene haya que volver a explorar el fracaso, la euforia, el amor y la duda en todas sus múltiples y exquisitas formas. Feliz Ello.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo