21 de enero de 2008
Pyramid song
PYRAMID SONG
Disculpen que se lo diga, pero no hay nada como Sarko. Si Napoleón les dijo a sus soldados –agotados de lujuriosa codicia- ante las pirámides de Egipto: "5.000 años os contemplan", el pequeño Nicolás ha entregado como ofrenda a Gizeh a la intangible Carla Bruni. El hombre heterosexual medio –no me obliguen a explicarles este concepto- alaba los arrestos de Sarko por ligarse a la tía buena. Sin embargo, el enigma de esta pareja, paradigma de la hipermodernidad globalmente comunicada se cifra en la letra de, cómo no, una canción. Carla Bruni es una aristócrata de Turín metamorfoseada en supermodelo 2001, cantante de una sorpresiva nouvelle chanson con ínfulas de spot ultrachic loado en Rockdelux. Ustedes recordarán con entrañable e incomprensible emoción su "Quelqu´un m´a dit" que casi acabó como anuncio de salvaslips, pero ese LP (digamos CD, digamos MP3) contenía una bellísima canción dedicada a "Raphael", amor de su vida y padre de su vástago hijo. Si se fijan bien, en esta imagen no hay un niño con gafas que mira en la dirección que le marca el emperador de las Galias. Se llama Aurelien y es el hijo de Raphael, protagonista de una canción donde quisiéramos vivir y que la Bruni ha olvidado. Carla, que debe de ser como así, desafinó "Raphael" y se lió a apoyar la campaña de Sègoléne Royal antes de meterse en la cama de Sarkozy. Lo cual viene a dar que tenemos las ideas a la izquierda y en el sexo nos mola mazo la derecha. Sarkozy se levanta el pico de los blancos Ralph Lauren mientras surca los cielos abiertos del nuevo siglo antes de aterrizar su amor de presidencialismo trendy sobre la guitarra de la bella Carla. El amor se olvida. Raphael ya no está. Cecilia tampoco. En esta imagen, ambos miran más allá.
(AL MENOS DURANTE 7 DÍAS)
Burial "Ghost hardware" ("Untrue")


"INCLUSO, SI TE DESCUIDAS, TE PROVOCAN"
Esta frase -nada de alarma social, por favor- no proviene de ningún violador del ascensor, sino de un hombre de Dios. De acuerdo. Es un poco raro que este tipo de hombres etéreos hablen en estos términos. Pero es que ya está bien, hay que ver cómo son los chavales de 12 años. Lo están pidiendo a gritos. Se te meten en la sacristía y se te insinúan a saco. Es lo que le ocurrió al obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez en Navidad. Mientras sus colegas se iban de manifa a la plaza de Colón por la familia oscura, él por fin se defendía de esos monaguillos que están deseando bajarle los pantalones. Sólo hay que verle. Cuándo se nos llevará el señor de este valle de lágrimas.


PALOS DE LA FRONTERA
Hace diez años no existía la nueva estación sur de autobuses, Méndez Álvaro para los amigos, y este nombre de extraña reminiscencia gaditana significaba un submundo de pasillos y túneles apagados de donde partían los coches de línea en busca de todo lo que no es Madrid. Ahora es una estación de color azul oscuro, nueva y fértil, en las proximidades de Atocha. Hay un parque en una de sus salidas y una pendiente cercana al Museo Reina Sofía. El tiempo modifica todas las salidas.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo