10 de marzo de 2008
Introspective
INTROSPECTIVE
A mí, saben, me encantaría hablarles hoy de esa lengua chasqueante, retráctil y empapadísima en varios jugos de salivas que Mariano sacaba a pasear anoche en el andamio que no podía sostenerle de tanta derrota en Génova. O del rostro demudado en lágrimas invisibles que surcaban el corazón extraviado de su esposa Elvira, la única incapaz de adaptarse a la simetría de la mentira y del momento. Pero no. Tampoco les hablaré de la ausencia en el andamio azul de Aguirre, la dama de la daga que pronto hundirá su puñal en el corazón del hombre gris. No. Hoy quisiera hablarles -no se me asusten- del silencio de los muertos, que nos observan. Ese hombre que tú ves ahí, en la imagen, es un iraquí de hace dos días. Un iraquí tan vulgar y corriente que ni "El País" consiente en identificarle, pero que, acaso, sea el último superviviente digno de un país que no sabemos si llegará a existir. Si se fijan bien, frente a él se sitúa una hilera de bolsas blancas que ustedes mismos pueden deducir lo que contienen. Al parecer, en las cárceles iraquíes se apilan miles de muertos sin identificar que provienen de la guerra con Irán, de la represión de Sadam y del cariñoso fuego del amigo americano. Observando a este hombre que, doblado sobre sí mismo, medita, ora o se evade en el interior de sí mismo de la llamarada del mundo, es inevitable pensar en las concentraciones silenciosas de cinco minutos por la muerte de Isaías Carrasco a las puertas de los centros de trabajo. No sé ustedes, pero aquí, el que teclea, en esos momentos, ha pensado en que él ya no podrá sentir más el aire frío de una mañana de marzo contra la piel. "Digo/ del hombre y su justicia / digo / océano pacífico / lo que me dejan / Pido / la paz y la palabra". Blas de Otero se estremecería ante las fosas comunes de Irak igual que temblaba ante los crímenes del franquismo y la devoradora sinrazón de la República cercada por el fascismo. Acaso este último hombre de Irak se pregunta sobre el problema de la teodicea mientras sobre su mente gravita una de las primeras frases de Vassili Grossman en "Vida y destino": "Todo lo que vive es irrepetible".
(AL MENOS DURANTE 7 DÍAS)
Lori Meyers "Luces de neón" ("Luciérnagas y mariposas")


“EL PARTIDO POPULAR NO ES UN PARTIDO DE FULANISMO”
Esta frase, que introduce un término terriblemente sugerente en la política española, el fulanismo, la ha pronunciado Ángel Acebes nada más perder las elecciones. A continuación ha añadido que "el PP es un partido de ideas y valores", con lo cual uno deduce que a) alguien ha identificado como fulanas almodovarianas a sus dirigentes o a sus interventoras con banderita y perlitas a juego, b) las meretrices de derechas acaban de asaltar la sede de la calle Génova y las nuevas generaciones han de defenderse, o c) alguien ha sugerido que el PP va a proceder a regularizaciones masivas de prostitutas de bien en un intento de modernizar su imagen para ganar en 2012. No tenemos más datos. Seguiremos informando.


VILLAVERDE BAJO
Más allá de Madrid se extiende el sur. Un llamado cinturón rojo a cuya primera puerta sólo se podía llamar en Cercanías y que ahora, sin embargo, ha extendido un camino de ladrillos amarillos bajo la serpenteante forma de la línea 3. Hay bloques uniformes de familias independientes y una intuición de árboles que mueren una estación más allá. Cerca de Getafe y sobrepasada la puerta de Atocha, Madrid ejerce todavía su último dominio en un tránsito del que aún es imposible escapar. La diferencia es otro rumbo.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo