28 de abril de 2008
Lideresa
LIDERESA
Manuel Delgado, insigne antropólogo, siempre se pregunta de qué se ríen los políticos. De qué coño se ríen en los carteles electorales, por qué esa sonrisa intempestiva frente a la luz pública. En este no lugar, ustedes sabrán, nos gusta sacar fuera de contexto ciertas imágenes como un zarpazo de hiperrealidad. Esta señora que ven ahí arriba y a quien los guiñoles ultrapeperos le gritan cada noche “¡guapa!” y “¡lideresa!” es lo único excitante que le ha ocurrido a la política española desde que Zapatero utilizó el océano imprevisible de sus ojos para adelantar el futuro en un congreso. Todos los símiles han sido ya dichos. Entre Jane Wyman, Margaret Thatcher y Joan Collins, la Esperanza de la derecha excéntrica dice adquirir su ropa en Zara mientras trata de pagar facturas eléctricas e inconmesurables en un palacio que no llega a útlimos de mes. Casada con un Grande de España, descendiente directo de Felipe el Hermoso, la Condesa de Murillo combina un ultraliberalismo económico que nos dejará el Carrefour abierto hasta el amanecer, con un inexistente liberalismo político que espeluznaría de laca a Isaiah Berlin. Traten de imaginar un país donde los sacerdotes decidan sobre la sedación terminal –eso ya sucede en Su Comunidad Autónoma- o donde TVE retransmitiera non stop las ígneas y preciosísimas manifestaciones rojigualdas contra todo fíjate. Imaginen, si es que pueden, a su tío materno, el excelso poeta Jaime Gil de Biedma, definido por sus amigos como “muy homosexual y muy borracho” contemplando desde los infiernos líricos del placer la Obra de su sobrina. “Oh, innoble servidumbre de amar seres humanos”. La poesía de la experiencia hereda razones equivocadas. Quién nos iba a decir que algún día confiaríamos en Rajoy frente a esta risa rota de soberbia.
(AL MENOS DURANTE 7 DÍAS)
Neon Neon “I lust you” “Stainless style”


"EL PLACER TIENE LUGAR EN UN PUNTO INDETERM INADO ENTRE LA MONOTONÍA Y LA CONFUSIÓN"
Algunas frases, saben, se nos aparecen. Yo no sabía de Ernst Gombrich, historiador del arte, austriaco y exiliado, pero me he hecho como fan a partir de esta sentencia de fuego. La vida se deshace en un contínuo de nada, rutina y deflagraciones de ansiedad. Pirotecnia especulativa del porvenir. Entretanto, en medio de ninguna parte, imprevisible y total, la pasión del momento inesperado. “Todo lo hermoso / tiene su instante, y pasa”. Cernuda y este señor vienés se hubieran tomado algo.


CAMPO DE LAS NACIONES
Banderas en múltiples casillas, rostros de un movimiento anterior al etnochic, rastros rosáceos de la línea 8 anteriores a la salida de la ciudad. Dirección Aeropuerto / Nuevos Ministerios. En el exterior la inasible extensión del cristal. El Parque Ferial Juan Carlos I con sus intercambiables pabellones para muebles, universidades y féretros. La efigie extraña de la central de Correos y el bajo skyline de empresas deslocalizadas extramuros. Al menos, los aviones aguardan a sólo una parada.


Emilio JB
Volatinero del
Periodismo