| EN
PLAN TRAVESTI
Si se fijan bien, la mujer de la fotografía es un hombre.
Ronaldo, ese futbolista de sonrisa gingival o/y
oriental, no se dio cuenta. ¿Pueden creerlo? De esta semana,
poblada de sótanos austríacos al gas que ríanse
ustedes de Natascha Kampusch, preferimos rescatar
esta noticia que nos remite a las irrecuperables fiestas dominicales
que celebrábanse en los aledaños de la Gran Vía.
Allí acudían por doquier angélicos seres que
evocaban al andrógino platónico. Suponemos que al
futbolista no le hubieran gustado. De hecho, Ronaldo malhumorado
a la par que ofendido, expulsó de la habitación del
motel donde se recuperaba de la grave lesión en su rodilla
derecha a don Andrés Luis Ribeiro –ahí
arriba, you know- y a sus dos compañeras/os tras apercibirse
-no sabemos cómo- de su masculinidad. Antes, dos de ellas/os
habían acudido a Ciudad de Dios –destino turístico
donde los haya- en busca de cocaína para el ménage
a quatre. El travesti, tras el lío de los ídems, muestra
a cámara los papeles del coche de Ronaldo dejados en fideicomiso
durante la excursión al drugstore. El caso es que nos encanta
el nombre del motel de Río de Janeiro fijado para el ronaldesco
encuentro: “Papillons Noirs”. Puede que las mismas mariposas
negras que revolotearon entre las piernas de otros astros del balompié
que buscan en este sexo financiado láudano para el estrés,
y el testosterónico sudor, del campo. Deco pagó
1.500 euros a una chica de Londres para que le practicara una felación
mientras tres de sus compañeros de vestuario le rodeaban
junto con otra hetaira del este de Europa. Frank Lampard,
tan brillante en el estadio hace una semana, fue grabado desnudo
junto a otra profesional mientras sus adláteres jaleaban
su fiereza anglosajona. 40.000 prostitutas acudieron a las ciudades
alemanas que celebraron el Mundial de 2006. No diremos nada de un
futbolista español, de monárquico nombre, famoso por
escuchar sin pausa los ecos del tema de Prefab Sprout
“Cars and girls”. La fórmula 1 también
alienta la pasión orgiástica y transexual. Lapo
Elkman es el ejemplo más reciente y radical, si
bien superado por Max Mosley quien evocó
las maneras de Dachau en un ejercicio de sexo en grupo, nada chill
out por otra parte, sino más bien uniformado a lo SS Salón
Kitty Italian Version. Hay tanto sexo en el deporte –además
del que gustamos imaginar- que no nos sorprende la decisión
de María Beatriz Antony, ya exnovia de Ronaldo.
Nike está a punto de rescindir el contrato con el deportista.
Nos preguntamos por qué las condiciones esclavistas de las
grandes empresas, travestidas de escaparate del éxito y la
superación personal, nunca merecen tanta persecución.
Perdonen el ex cursus demagógico. Ha sido 1 de mayo.
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"EXCEPTO BEBER, QUÉ
DIFÍCIL ME RESULTA TODO"
En pleno revival de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”
agárrense con esta desoladora, almodovariana y lapidaria
sentencia de Marisa Paredes, escritora con botines
acodada en la plaza de Chueca de “La flor de mi secreto”.
Se trata de un pensamiento brillantemente empático. De
hecho, acaso ustedes piensen como ella en este preciso momento.
Si es así, les aconsejamos que acudan a cualquier terraza
nocturna. Empieza a haber muchas.
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