19 de mayo de 2008 |
| Supermercado Reynolds
|
|
|
| |
| SUPERMERCADO
REYNOLDS
Déjenme que se lo diga. La tanatosemana pasada ha sido de
quedarse de cuerpo presente. Ciclones birmanos, earthquakes chinos,
bombas vascas y el rostro espeluznado de Rajoy ante
el Desmenuzamiento de Sí (Mismo). Todo como que miren. Entre
tanta desgracia universal, destacamos una noticia que ha quedado
sepultada -perdonen el humor negro- injustamente en el fragor de
los cascotes. Scarlett Johansson se ha casado.
Y hemos sabido cosas. La más importante es que existe el
Señor. Concretamente el que ven ahí arriba. Se llaman
Ryan Reynolds, es canadiense, sus padres tenían
un supermercado -del que adoptó el apellido- y ya pueden
ustedes estudiar furiosamente su filmografía que no encontrarán
ni una película medianamente conocida por ustedes. Pero qué
importa eso si ahora ingiere No-Xplode a dos manos. A los 20, tal
y como le pasa a nuestra descentrada juventud, las chicas no se
han estropeado todavía y los chicos no han descubierto el
gimnasio. Ryan Reynolds,a los veintipico, se enroló en una
sitcom de humor intraducible ("Two guys and a girl") y
poco exitoso para el mercado europeo, que le situó en una
cúspide menor -pero suficiente- del mercado televisivo yanki
para luego comprender, de súbito, que el camino al estrellato
era el músculo. Alanis Morissette -cantante
de un solo disco- logró ligárselo en plan feroz para
más tarde pasarse cuatro años de sequía musical
y dos de año sabático recuperándose del huracán
Ryan. Si se fijan bien, en esta imagen hay dos personas que fruncen
los labios como espadas. La mirada rugiente de ambos pectorales
anticipa la verdad fundamental que venden las celebrities. La ultraperfección
de un cuerpo cincelado imanta todos los infiernos. Un "Blade"
o un "X-Men" tienen que ver más con la textura
de un bíceps hipertrofiado y luego sometido a un proceso
de secado que con cualquier arma de Grand Theft Auto IV. El horrendo
disco a lo Tom Waits que toda actriz saca para
demostrar que canta (véase nuestra Wattling)
nunca redimirá tanto a Scarlett Johansson como su polvo lluvioso
y rubio en Match Point. La poética de los cuerpos acerdados
y de las marcas palpitantes es el sesentayochismo deconstruido de
un Derrida delirante. El fitness con i-pod como
última verdad.
|
|
|
| |
| (AL
MENOS DURANTE 7 DÍAS)
The Presets "This boy´s
in love" ("Apocalypso") |
|
"ESTA CAMISETA ES DE 1998.
ESTÁS ATRAPADA"
Si bien solamente han transcurrido -casi- cinco meses del velocísimo
2008, otorgamos pero ya la categoría de mítica a
esta sentencia deslumbrante, lúcida, reveladora, inefable
y brutal. Josui, divo transgénero del
estilismo sobrenatural, inspecciona las "taquilluchis"
de los y las supermodelos 2008 en busca de una diana donde alojar
su dilatadísima pasión por el lujo más ordinario.
"No tengo paroles", "este collar es muy Zaldívar,
lo veo supermalayo", y demás accesorios a.k.a complementos
verbales le convierten en el mayor acierto de casting desde el
ya más que obsoleto Boris Izaguirre. Atención
a su cuerpo absolutamente imperfecto cubierto con túnica
de lentejuelas mientras sus pupilas se deleitan en las pequeñas
trenzas de Aarón. Sálvame, sálvame.
|
|
EMBAJADORES
Los viajeros que se apean en cada andén se dividen en dos.
Aquellos cuyo cuerpo duda un instante al adoptar el giro que busca
la salida o el tránsito, y los decididos al pasillo invisible
de todos los días. Embajadores es una estación de
dos líneas, la 3 y la 5, y de dos colores, el amarillo
y el verde, que derivan en una roja estación de cercanías
abocada a la melancolía de ese sugerente término
anglosajón intraducible al castellano. El commuter, fijado
a la inercia del paisaje eternamente repetido, hunde sus sueños
en las raíces de un libro o en las sinergias de una música
hermosa que sólo él ha sabido descubrir, aislado
de todos los demás, en el invisible vagón de su
existencia. En torno a la glorieta, en la superficie, la ciudad
se precipita en el polvo gris de la tarde.
|
|

Emilio JB
Volatinero del
Periodismo
|