La
solapa
Si hay una virtud que sobresale, de entre las muchas que tiene
Empar Moliner, es esa mirada irónica, distante pero
tierna, de la espuma de los días. Las cuarenta crónicas
de este libro reúnen la consulta a un adivino para
averiguar la supervivencia de la lengua catalana, la visita
a un convento donde se alquilan empleadas latinoamericanas,
un almuerzo en un comedor social o la contratación
de un refugio atómico. El ojo escrutador de Moliner
transita por estas páginas con la alegría vital
de quien no se deja vencer por la adversidad ni el absurdo,
o de quien cree que el mejor conjuro para la desdicha es el
humor.
Lo que han dicho
Artículos determinados
La periodista y escritora Empar Moliner reúne en este
volumen un puñado de sus vitriólicas crónicas
publicadas en la prensa. Una miradad muy poco bucólica
al mundo en que vivmos.
Empar Moliner convierte en grandes los pequeños temas
que generalmente pasan desapercibidos. La vemos en un convento
transformado en oficina de empleo para chicas inmigrantes
que buscan trabajo de servicio doméstico, pidiendo
presupuesto para hacerse unr efugio atómico, en una
alucinante fiesta típica española del Rotary
Club o alimentándose como una más den un comedor
gratuito para personas sin recursos... Y siempre sin sentencias
ni moralejas. unos artículos que se leen como si fueran
relatos breves de Carver, pero sazonados con un agudo sentido
del humor.
Qué leer, número 99, mayo de 2005
Empar Moliner reedita una selección de sus
crónicas literarias
Crónicas que pueden leerse como cuentos. Escritos que
abordan con ironía y humor asuntos de la vida cotidiana,
temas de interés social o humano, sucesos o anécdotas
ciudadanas, sin por ello dejar de subrayar sus aspectos serios
o dramáticos.
Así son los artículos de Empar Moliner
(Santa Eulàlia de Ronçana, 1966), una autora
en cuya obra se funden periodismo y literatura. La escritora
ha reunido una selección de cuarenta crónicas
de las que habitualmente publica en El País en el libro
Busco señor para amistad y lo que surja (Acantilado),
publicado también en catalán por Quaderns Crema.
La expedición a una ferretería para comprar
la cacerola más adecuada para sumarse a las protestas
del “no a la guerra”; la búsqueda del novio
ideal en una agencia matrimonial; un viaje en el Trambaix;
un almuerzo en un comedor social; la consulta a un vidente
acerca del futuro del catalán; una aproximación
a los gorrones de periódicos,o la descripción
de un concurso de belleza canina organizado por CiU, son algunas
de las aventuras vividas por Empar Moliner. “Elijo los
temas que a mí me gustaría que me explicaran”,
dice, y añade que su método de trabajo es la
inmersión en cada ambiente para poder luego narrarla
al lector en plan de igualdad. La ironía (empezando
por reirse se sí misma) es inherente en la autora,
que muchas veces se encuentra los diálogos o situaciones
hilarantes servidos en bandeja. “La corrección
políticanos brinda grandes momentos de humor y se trata
simplemente de ir y anotarlos”, dice. Su editor, JaumeVallcorba,
no duda en adscribirla en la tradición de grandes practicantes
del periodismo literario junto a Sagarra, Xammar,
Eça de Queiroz, Camba, Trabal o Monzó.
Rosa María Piñol, La Vanguardia
|