| Arteterapia es un uso de las artes plásticas
o visuales con objetivos terapéuticos. La idea principal
es que las obras son representaciones de nuestra psique, construcciones
del pensamiento. Además de los beneficios que puede suponer
la interpretación de las obras por parte de un terapeuta,
su realización puede ser catártica por si misma. Marián
López Fernández Cao y Noemí Martínez
Díez sugieren en su libro ARTETERAPIA algunas técnicas:
hacer ejercicios como dibujo libre, dibujo automático, como
líneas continuas, como esos dibujos que nos salen cuando
estamos hablando por teléfono. También nos proponen
idear estructuras continuas, como hojas de árbol, copiar
algo que tengamos a la vista, completar dibujos o fotografías,
trabajar sobre una palabra, representar alguna idea abstracta, como
el trabajo o la felicidad, o tomar una narración escrita
para inspirarse. Me ha gustado la idea de hacer lo mismo con una
poesía. Además de los dibujos mencionan la posibilidad
de hacer estampados, bien dibujando en cristal, bien con papeles
doblados. La decalcomanía es una técnica inventada
por el pintor Oscar Domínguez que consiste en pintar con
témpera negra una hoja satinada y poner otra encima sobre
la que se ejerce una ligera presión. De los collages ya hemos
hablado en esta página; pueden hacerse con objetos con significado,
como recuerdos, entradas, fotos, o pueden hacerse con trozos carentes
de sentido autónomo como telas, papel de regalo, cartón.
Los collages tridimensionales son muy interesantes, aunque hay que
tener espacio para guardarlos.
Yo añado a estas sugerencias trabajar con arcilla o con
plastilina –sí, como los nenes, pero no olvidemos que
hay verdaderas obras de arte realizadas con este material. Realizar
juguetes con frascos y cajas de medicinas viejas es otra técnica.
Un ajedrez, ceniceros, posavasos, y cualquier objeto que se nos
ocurra. La fotografía es una forma de arte que además,
por aquello que tiene de crónica de la historia personal,
es muy interesante. Podemos jugar con fotografías propias,
hechas por nosotros, fotografías en las que aparezcamos,
o fotografías ad-hoc para nuestras piezas de arte.
¿Más ideas? Bueno, pues independientemente de la
técnica en sí, el ejercicio que propongo es realizar
un buen autorretrato: quizás una máscara que refleje
quienes somos, una camiseta en la que pueda verlo cualquiera, una
descripción visual de qué objeto seríamos si
no fuésemos nosotros, si fuésemos un coche, una casa,
una bicicleta. Si no nos atrevemos con nosotros mismos, quizá
nos resulte más atractivo un ejercicio algo más new
age, como hacer una representación de las cosas que queremos
conseguir ¿Barbie sentada en un coche?
Cualquier excusa parece buena para ponerse a hacer arte.
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