4 de febrero de 2008
Arteterapia

Arteterapia es un uso de las artes plásticas o visuales con objetivos terapéuticos. La idea principal es que las obras son representaciones de nuestra psique, construcciones del pensamiento. Además de los beneficios que puede suponer la interpretación de las obras por parte de un terapeuta, su realización puede ser catártica por si misma. Marián López Fernández Cao y Noemí Martínez Díez sugieren en su libro ARTETERAPIA algunas técnicas: hacer ejercicios como dibujo libre, dibujo automático, como líneas continuas, como esos dibujos que nos salen cuando estamos hablando por teléfono. También nos proponen idear estructuras continuas, como hojas de árbol, copiar algo que tengamos a la vista, completar dibujos o fotografías, trabajar sobre una palabra, representar alguna idea abstracta, como el trabajo o la felicidad, o tomar una narración escrita para inspirarse. Me ha gustado la idea de hacer lo mismo con una poesía. Además de los dibujos mencionan la posibilidad de hacer estampados, bien dibujando en cristal, bien con papeles doblados. La decalcomanía es una técnica inventada por el pintor Oscar Domínguez que consiste en pintar con témpera negra una hoja satinada y poner otra encima sobre la que se ejerce una ligera presión. De los collages ya hemos hablado en esta página; pueden hacerse con objetos con significado, como recuerdos, entradas, fotos, o pueden hacerse con trozos carentes de sentido autónomo como telas, papel de regalo, cartón. Los collages tridimensionales son muy interesantes, aunque hay que tener espacio para guardarlos.

Yo añado a estas sugerencias trabajar con arcilla o con plastilina –sí, como los nenes, pero no olvidemos que hay verdaderas obras de arte realizadas con este material. Realizar juguetes con frascos y cajas de medicinas viejas es otra técnica. Un ajedrez, ceniceros, posavasos, y cualquier objeto que se nos ocurra. La fotografía es una forma de arte que además, por aquello que tiene de crónica de la historia personal, es muy interesante. Podemos jugar con fotografías propias, hechas por nosotros, fotografías en las que aparezcamos, o fotografías ad-hoc para nuestras piezas de arte.

¿Más ideas? Bueno, pues independientemente de la técnica en sí, el ejercicio que propongo es realizar un buen autorretrato: quizás una máscara que refleje quienes somos, una camiseta en la que pueda verlo cualquiera, una descripción visual de qué objeto seríamos si no fuésemos nosotros, si fuésemos un coche, una casa, una bicicleta. Si no nos atrevemos con nosotros mismos, quizá nos resulte más atractivo un ejercicio algo más new age, como hacer una representación de las cosas que queremos conseguir ¿Barbie sentada en un coche?

Cualquier excusa parece buena para ponerse a hacer arte.


Jaime Miranda
Psicólogo

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