| Os presento quince distorsiones del pensamiento
sacadas de McKay, Davis y Fanning, que a su vez las han sacado de
Beck, Ellis y Burns. Si es importante saber de donde han salido,
no os imagináis lo importante que es no caer en ellas.
1. Filtraje: si solo nos quedamos con lo negativo de una situación,
nos perderemos lo que pueda haber de positivo, o la salida de la
misma.
2. Pensamiento polarizado: las cosas no son blancas o negras.
3. Sobregeneralización: si sucede algo malo y creemos que
siempre sucederá, no volveremos a luchar por nada, extenderemos
la derrota a todos los ámbitos de nuestra vida.
4. Interpretación del pensamiento: ¿crees que sabes
lo que piensan los demás de ti? ¿y es malo? ¿seguro?
5. Visión catastrófica: si cada vez que escuchamos
un problema esperamos el desastre como única alternativa,
no estaremos exorcizándolo sino aproximándonos a él.
6. Personalización: ¿sabes si eres el que mejor viste
de toda tu oficina? ¿los de la mesa de enfrente hablan sobre
ti? No eres el centro del mundo.
7. Falacias de control: ¿navegamos a la deriva como un Ulises
al que empujan las olas provocadas por Poseidón? ¿No
nos habremos olvidado de coger el timón? Por cierto, los
que nos rodean no son una tripulación que se va a pique por
nuestra culpa…
8. Falacia de justicia: ¿eres el único que sabe lo
que es justo?
9. Culpabilidad: es muy posible que tu padre te obligase a comer
verdura, pero eso no es lo que te ha hecho gordo de mayor, no es
culpa suya. Que tu hijo se haya peleado hoy en el colegio, puede
que no sea la tuya. Piénsalo bien.
10. Debería: ¿tienes tu propio código ético?
¿cómo te va con él? Si cada vez que te enfrentas
a algo te dices “debería…” si cada vez
que alguien se salta tus reglas te enoja, tal vez debas reescribir
tu código.
11. Razonamiento emocional: puede que te sientas un poco tonto hoy,
pero eso no significa que lo seas.
12. Falacia del cambio: si tu felicidad depende del cambio ajeno,
comienza a cambiar tú mismo esa idea.
13. Etiquetas globales: el mundo se divide en dos, los que lo dividen
todo en dos, y gente más lista que eso. Si etiquetas todo
e ignoras aquello que desmiente tus etiquetas, es que te mereces
tu propia etiqueta.
14. Tener razón: ¿Nunca te equivocas? Te equivocas…
15. Falacia de la recompensa divina: si estás esperando un
premio por hacer las cosas siempre bien, por no tomarte un descanso,
por… olvídalo, no llegará y te quemarás.
Haz las cosas por amor, con amor, pero no esperes al Ángel
de la Anunciación.
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