Granada, miércoles 8 de febrero de 2006

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Años por meses
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EL SEMÁFORO DE 2005
TV americana. ¿Cómo se atrevieron a censurar algunas estrofas de Start me up y de Rough Justice durante la actuación de los Rolling Stones en el descanso de la Superbowl? ¡Esto es increíble!
Capello. Un entrenador como la copa de un pino, cuyo exceso verbal sobre "el orden que dejó Franco" en España no me acaba de convencer.
You Tube. Una magnífica herramienta para compartir vídeos gratuitamente. El mundo, en vídeo, a un solo click.
Definitivamente nuestro sistema judicial tiene un agujero negro. Pero mucho mayor del que barruntamos. Sigo pensando que la democracia, aun siendo el menos malo de todos los sistemas de organización social puestos en práctica, es el coladero perfecto para que asesinos, delincuentes y, en general, todo inadaptado o rebelde social desarrolle sus actos con relativa impunidad. Delinquir sale barato.

Lo de la acumulación de penas de Henri Parot es un caso evidente y alarmante. Las cuentas le salen redondas: a menos de 3 meses por asesinato. Pues no está mal. ¡Esto de matar inocentes es un chollo! Si a esto le añades que ni se arrepiente ni pide perdón, la horma del zapato democrático vuelve a hacerme daño. Mucho daño.

Años por meses. No sé si será la tónica común a partir de ahora. Huele a chamusquina, porque se intuye que desde la Fiscalía General del Estado se están dando los pasos precisos para aligerar el peso con que la Justicia debe caer sobre el terrorismo etarra. Sostengo este planteamiento porque en el caso del etarra Pakito, los tiros han ido en la misma dirección. Primero hacia los inocentes que quedaron en el camino, y ahora hacia la senda de la acumulación de penas y, en consecuencia, de una excarcelación más cercana para otro líder histórico de ETA.

La indignación que estos hechos me provoca quizás no pueda expresarla a través de estas líneas. Lo sé. Me supera. Supongo que será un sentimiento compartido con muchos españoles y, sobre todo, con las víctimas de un terrorismo bárbaro, que ha grabado innumerables huellas de sangre que algunos pretenden olvidar.

Reportajes como el de Mercedes Milá la pasada semana ponen en un brete a todos aquellos que afirman con ligereza que la negociación es un paso necesario. Si ellos fueran víctimas directas de esta lacra y de las insensateces de índole político y judicial que estamos presenciando, otro gallo les cantaría. Yo me mantengo en mis trece. Solidaridad sincera con quienes sufren y acción implacable de los mecanismos del Estado de Derecho para cercenar el modus operandi de quienes abanderan el terrorismo. El pulso es largo y duro, pero sólo con firmeza seremos capaces de dar el golpe de mano definitivo sin menoscabar la dignidad de quienes ya no están con nosotros.