Granada, miércoles 1 de noviembre de 2006

:: Inicio >> Jorge Oliva >> Columna

La historia de la Cope, según Federico

Opina en el foro
Portada sincolumna.com
El sábado me topé con el libro. Lo buscaba de reojo y, ya en la sexta edición, compré un ejemplar. No me dio tiempo siquiera a percibir el aroma de lo nuevo. Que me gusta. Íbamos de boda y tuve que posponer la deseada lectura. El domingo, entre resacas venidas a menos lo cogí y… cuando me quise dar cuenta, mi voracidad lectora había dado cuenta de 350 páginas (tiene seiscientas y algo).

Entretenido, a veces trepidante y con matices revelador, tanto de instituciones como de personalidades del periodismo y la política, "De la noche a la mañana" puede quitar el sueño por las ganas de avanzar en la cronología de los hechos y de las opiniones. A mí me lo quitó. El domingo apagué la luz a la una y media de la madrugada.

En el índice de personajes citados confirmé mi teoría: que uno de los personajes más nombrados en el libro es Polanco, Jesús de. ¡Lo sabía! Pero ojo, también lo es Aznar, José María. Y, como no podía ser de otra forma, también están ahí Herrero, Antonio; Herrero, Luis y García, José María. El cuarteto de las ondas que, junto con otro muy citado también, Ramírez, Pedro José, fue bautizado como "Sindicato del crimen" tiempo atrás.

Federico traslada su mordacidad, ironía, sarcasmo y sagacidad habitual en el púlpito radiofónico, a unos textos en los que destripa cosas que ya eran conocidas, otras que lo eran menos y otras que, seguramente, hasta hace unos días, permanecían a buen recaudo en los mentideros de los primeros espadas de la profesión.

Que la COPE se salvó –o se ha salvado-, de milagro, es cierto. No lo es menos, que para ello Federico ha recurrido, junto a periodistas como Ignacio Villa o César Vidal, al recrudecimiento de las formas, forzando el fondo de las cosas, hasta situar un escenario de monoteísmo informativo/opinativo, con el pretexto del liberalismo, que complace pero no satisface. Porque precisamente si algo predomina en la derecha, aunque sólo ? sea por los topicazos de poseer normalmente más recursos para la formación que la izquierda, son mentes formadas, preparadas y críticas. (Ya menos, ahora la izquierda vive también en Las Rozas y Pozuelo, y envía a sus hijos a estudiar a Harvard o Wharton). A lo que iba, que el liberal convencido debe echar de menos al Aguilar de turno en cualquier tertulia de COPE.

Lo recordó García en el show de Buenafuente. Que a Federico le falta pluralidad. Y no es menos cierto, aunque su razonamiento tampoco está exento de argumentos: si de cada 10 medios, ocho son de la izquierda y no son plurales, ¿qué necesidad tengo yo de dar cobijo a quienes tienen empleo por doquier? No es menos obvio, que Jiménez Losantos tenía claro que el radicalismo o el sectarismo por la derecha, le iba a dar no pocas satisfacciones. Como única o más fuerte alternativa a la SER, cualquier anunciante potente, tendría que apostar por ambas emisoras para cubrir con notable alto una campaña publicitaria. Por tanto, su lógica y proceder respondían a los requisitos mínimos necesarios para subsistir: obtener en la derecha la influencia y el poder necesarios como para atraer publicidad y no tener que cerrar. Recordemos que cuando cogió "La mañana", éste era el cuarto de los cuatro programas matinales de la radio generalista. La jugada le ha salido bien y va camino del emporio en su afán por equilibrar el ámbito más desequilibrado del Estado: el de los medios. Porque ya le tenemos asentado en COPE –y quizás a medio plazo en otra emisora-, ha ocupado con fuerza el espectro ideológico del centro-derecha en Internet (y algo más, porque www.libertaddigital.com está entre los 10 diarios más leídos en castellano en el mundo); y a punto está de comenzar a presentar "La semana de FJL", que será su vuelta a la televisión en su propio canal: Libertad Digital TV. Machada considerable, ¿no creen?