1 de octubre de 2007
L. A., once años después
Sigue la gira americana de Héroes del Silencio. La cuarta parada fue Los Ángeles. El escenario elegido, el Home Depot Center, que a la sazón es el estadio donde Beckham no termina de arrancar con Los Ángeles Galaxy.

El balance, según los que pudieron ver el show, volvió a ser altamente exitoso. El grupo llegó a bordo de un jet ejecutivo de 8 plazas, después de que la compañía a la que habían contratado un Boeing 737 para realizar toda la gira americana, reconociera que no tenía permisos para volar sobre cielo estadounidense. No estaba programado, pero se hicieron necesarias unas dosis de glamour. No en vano, Hollywood era la siguiente parada del tour y la ocasión merecía un derroche que, en esta ocasión, no fue premeditado.

Con Los Ángeles, Héroes tenían una cuenta pendiente. 11 años antes, el 6 de octubre de 1996, se certificó la defunción en un escenario de la gigantesca metrópoli californiana. Fue en el Universal Amphiteathre -hoy Gibson Theatre-. Para los que hayan estado en L.A., este auditorio se encuentra en Universal Studios, una de las típicas atracciones que se ofrecen a los turistas. Y que, por cierto, es de lo poco que merece la pena de este descafeinado emplazamiento. O sea que imaginad, si al final todo o casi todo se reduce a un simple y vulgar parque de atracciones...

En aquél escenario el grupo no duró más de 10 minutos. Fue comenzar, recibir una lluvia de objetos -muy habitual en aquellas tierras- y desertar con Bunbury encabezando la huida. No hubo más conciertos... así llegó el silencio.

La cuenta pendiente fue saldada con creces ante los más de 30.000 espectadores, que llenaron a rebosar el estadio de fútbol de Los Ángeles. Uno a uno fueron cayendo los grandes éxitos que sonaron, según informan desde LA, más compactos, más directos y, sobre todo, más contundentes. La gira va tomando cuerpo y las canciones van perfilándose, de forma que cuando lleguen a España, podremos degustarlas en total plenitud.

Hoy Heraldo de Aragón abre en portada con unas inquietantes declaraciones de Joaquín Cardiel, bajista del grupo. "Lo que ocurra después... ya se verá", afirmó tras la actuación angelina. Y es que todos, incluidos los retraídos Valdivia, están disfrutando a tope este retorno a los escenarios. "Está siendo algo muy grande -apuntaba Pedro Andreu, el batería- y es increíble comprobar cómo responde la gente. Claro, siguen preguntando lo que pasará después. Pues… esto es lo que hay. Son 10 conciertos y ya véis como lo estamos disfrutando". Joaquín apostillaba, para cerrar el asunto. "Somos cuatro personas con cuatro vidas y cuatro carreras diferentes. Lo que ocurra, ya se verá. Ahora tenemos seis conciertos por delante".

México D.F. es la próxima parada. Allí se toparán con 140.000 espectadores en dos noches -4 y 6 de octubre- para las que colgaron hace semanas el cartel de "sold out". El escenario, el Foro Sol. La plaza mexicana de U2, los Rolling Stones, Red Hot Chili Peppers o Pearl Jam. Vamos, el escenario premium de la gigantesca urbe azteca.

Antes de partir hacia el D.F. no faltó una nueva fiesta post-concierto. El hotel Sofitel de Beverly Hills fue el escenario de una pequeña reunión del grupo con familiares y amigos, que se prolongó bien entrada la madrugada.

En España, mientras tanto, la expectación crece conforme se acercan las fechas de los shows. En Zaragoza ya se anuncian fiestas post-concierto en la Sala Oasis. Les han re-aprobado poner el nombre de Héroes del Silencio a una calle o plaza de la ciudad. Esta semana ha habido jornadas gastronómicas temáticas en torno a Héroes en un restaurante de la ciudad. Y la fiebre se contagia entre quienes no podrán asistir in-situ a los conciertos, ya que se prevé lleno en las salas de Yelmo Cines que acogerán la retransmisión en directo de los conciertos del 10 y el 12 de octubre. Se presentan 3 libros en torno a la banda, les entregarán en noviembre el premio Vendor del Club de Marketing de ZGZ por su trayectoria... Siguen creciendo la leyenda y el mito. Y eso, aunque muchos medios lo ignoren deliberadamente. Ya lo decía Bunbury: "Este es mi sitio y esta es mi espina, Iberia sumergida en sus rumores clandestinos".


Jorge Oliva
Periodista