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David
Cacho. | Es de las pocas cosas que recuerdo
de mis estudios de periodismo, lo juro. El efecto Kulechov es algo así
como la prueba definitiva de que el significado e incluso el valor de las cosas
depende de aquello que las rodea.
En un principio este efecto se descubrió
en el cine. Ustedes mismos pueden llevar a cabo un experimento mental para captarlo:
Cójase el primer plano de un actor sonriendo, lo más asépticamente posible. Añadásele
después otro plano de una mujer desnuda. Tendremos entonces un magnífico pudin
de lujuria. Si en vez del plano de desnudo insertamos otro de un suculento plato
de caviar, voilá, lo que tenemos es el retrato del apetito. ¿Y si ponemos el plano
de un hombre que se resbala? Ah, bueno, entonces, la sonrisa del hombre tendrá
un toque de crueldad.
Así lo explicaba mi profesor de Teoría del Cine.
Pero, desde entonces, he descubierto que el efecto Kulechov lo inunda todo. Lo
aplicamos cuando juzgamos a las personas de acuerdo a sus parejas -¡no puede ser
muy lista viviendo con ese imbécil!-, cuando creemos que un mal comienzo conduce
a un mal final o cuando se nos quitan las ganas de votar al PSOE después de escuchar
a su secretario de organización, José Blanco.
También la televisión
es territorio Kulechov. Lo es porque la audiencia de un programa arrastra gran
parte de la audiencia del programa anterior. Así, si el informativo de las tres
viene después de Los Simpson, el éxito está garantizado.
Y también
es kulechov porque es fácil desanimarse viendo una parrilla llena de programas
con una imaginación tan escasa. Tendemos a decir que la televisión es una basura,
y no distinguimos demasiado entre unas emisiones y otras, entre lo que son heces
y lo que son auténticas flores catódicas. Sin embargo, ahora que comienza la nueva
temporada, creo que hay razones para afrontarla con cierto optimismo. Al menos
se abren interrogantes interesantes: ¿podrá la sofisticada programación que anuncia
tve lograr una audiencia aceptable? ¿Aguantará la Campos como líder en
la mañana de antena 3? ¿Llegarán pronto a nuestra televisión las nuevas temporadas
de A dos metros bajo tierra, Los Soprano y El ala Oeste?
¿Y productos inéditos como Ángeles en América o Nip/Tuck? ¿Se confirmará
el liderazgo de los informativos de antena 3? En definitiva, amigos, sigan atentos
a la pantalla aquellos que lo estuvieran. Y dénle alguna oportunidad los que ya
la hubieran apagado... Cada plano merece su atención. |