Risa como dinamita: cómo los memes anónimos están destruyendo el marketing corporativo
Sin presupuesto, sin equipo creativo y sin oficina, los hacedores de memes latinoamericanos se han convertido en la pesadilla más real de las grandes marcas globales. Lo que empezó como humor de barrio se transformó en una herramienta política y cultural capaz de tirar campañas millonarias en cuestión de horas. La ironía es brutal: cuanto más gastan las corporaciones en parecer auténticas, más fácil las derriba un chiste sin firma.